Los socios dicen NO al nuevo escudo del Barça

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Que manera de complicarse la vida. Crear una crisis institucional de la nada y partir la entidad en dos haciéndose el harakiri. La Junta Directiva del FC Barcelona se sacó de la manga un inesperado rediseño de algo tan sensible como el escudo, y la Asamblea del club, en manos de los socios compromisarios, les devolvió el órdago con un NO sin precedentes. En un deporte tan súper profesionalizado y comercial como el fútbol actual, todavía queda un halo invisible de sentimentalismo y amor a unos colores.

El escudo no se toca. De momento. El amplio rechazo a cambiar la enseña del Barça provocó que el presidente, Josep Maria Bartomeu, por sorpresa, retirara del orden del día la votación de este punto para, en su caso, plantearse una reflexión amplia y llevarlo a un referéndum. Algo que, de hecho, reclamaron varios compromisarios, si bien hubo una sonada protesta ante la reacción del máximo dirigente azulgrana. La eliminación de las siglas FCB provocó un terremoto considerable. Y sus consecuencias fueron del todo imprevistas.

La única salida que le quedaba a Bartomeu para salvar el nuevo escudo era la eliminación de este punto en el orden del día de la asamblea de compromisarios. Para que fuera aprobado necesitaba una mayoría de dos tercios y las intervenciones de varios compromisarios, con las correspondientes reacciones de los presentes, dejaron muy claro que no se iba a alcanzar ese resultado. Por eso, muy posiblemente, tras señalar que la asamblea, según los estatutos, sí era soberana para decidir, sin necesidad de llevar a cabo un referéndum, el máximo dirigente barcelonista dio tan inesperado giro.

Un volantazo que convirtió en del todo estériles los argumentos que Josep Maria Mir, director creativo de SUMMA, la agencia que recibió en 2016 el encargo de modificar el escudo del Barça, dio a los compromisarios para tratar de convencerlos de la idoneidad del nuevo emblema. "Nos podemos permitir tener dos expresiones porque somos líderes. Lo que no podemos tener es tres. Por eso, tener dos expresiones significa renunciar a una, las siglas", aseguró.

"Un club como el nuestro no puede perder el tren de la tecnologías. No nos lo podemos permitir. Se trata de estar lo más arriba posible", recalcó Mir. "Y todo, sin poner en peligro el reconocimiento de nuestro símbolo. Sigue siendo tan reconocible como antes. Me atrevo a decir que esta modificación no será la última. Nuestros hijos, tal vez, volverán a hacerlo. De lo que se trata es de estar siempre en vanguardia", sentenció el director creativo de SUMMA para terminar un discurso claramente enfocado a lograr el sí de los más escépticos. Una intención que, finalmente, quedaría en nada.

Fue el primer revés, y el más sonado, en una asamblea en la que Josep Maria Bartomeu había visto hasta entonces cómo todas sus propuestas eran aprobadas sin apenas problemas. Así, los compromisarios aprobaron los números de la temporada pasada, de los que se desprende una deuda de 157 millones de euros, de acuerdo con los criterios de la Liga, en lugar de los 491 señalados por una auditoría externa llevada a cabo por 'Ernest & Young'. Para esa votación, la primera, había acreditados 958 compromisarios de los 4.530 convocados y el resultado fue de 721 votos a favor, 98 en contra y 51 en blanco.


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