Última actualizaciónVie, 03 Jul 2020 5pm

Desafío independentista

Marta Torrecillas, la de los dedos rotos, dice que los españoles y Forocoches le han destrozado la vida

 marta torrecillas

Una de las grandes protagonistas del 1 de octubre en Cataluña ha vuelto a reaparecer en la escena mediática en el primer aniversario del referéndum de autodeterminación.

Marta Torrecillas, la chica que se convirtió en mártir del catalanismo en una infausta jornada para el recuerdo, la de los dedos rotos, en unas imágenes que los independentistas se encargaron de hacer correr y viralizar en redes sociales y dispositivos de mensajería, como el mejor testimonio de la brutalidad policial contra el pueblo desarmado. 

"No hacía nada más que defender a la gente mayor porque han pegado a niños y a gente mayor y me han cogido, me han tirado por las escaleras, me han tirado cosas, me han roto los dedos de la mano expresamente, uno por uno. En medio de las escaleras con la ropa levantada me han tocado las tetas mientras reían. Y me han pegado. Explícalo Laura, explica lo que están haciendo. Por favor, que se enteren todos. Y me han roto los dedos de la mano uno por uno expresamente. Esto es mucha maldad, mucha maldad, mucha...".

Esta ferviente militante independentista formaba parte de una de las mesas electorales del referéndum ilegal en el instituto Pau Claris, en el barrio del Eixample de Barcelona. Cuando los agentes llegaron a llevarse las urnas a su colegio, ella subió para impedirlo. Según su relato, la policía la agredió, la tiró por las escaleras, le tocó las tetas, le rompió los dedos "uno a uno"... y además se rió de ella.

Sus audios llorando y la grabación en vídeo se difundieron como la pólvora en 24 horas, e incluso Carles Puigdemont y los principales dirigentes del ‘procés’ hicieron referencia a Marta como símbolo de la opresión y los ataques indiscriminados de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Otra de las estampas inolvidables que quedaran para siempre en nuestras retinas.

Sin embargo, en este magnífico plan con todos los elementos para pasar a la posteridad rumbo a la Creu de Sant Jordi solo había un pequeño fallo: era mentira. Su caso era la madre de todas las ‘fake news’ del procés.

Las fotografías y los mensajes de contrataque surgieron desde todos los ámbitos. Internet se llenó de fotos de Marta con las dos manos vendadas (a veces la izquierda, otras la derecha) e incluso viralizó su imagen sonriente subida a uno de los coches de la Guardia Civil en la infausta madrugada del 20 de septiembre, que ha acabado llevando a los líderes de la ANC y Òmnium Cultural a prisión. Entonces todo eran risas.

La situación era ya insostenible. Y obligó a la propia Marta a aparecer en TV3 para reconocer públicamente que no le habían roto los dedos. Y que solo tenía una “capsulitis”, un mal gesto, una torcedura. De las tetas, ni hablamos.

Cuánta maldad…

Ahora, un año después, Marta Torrecillas reaparece en un vídeo de Òmnium Cultural, para explicar la pesadilla que ha tenido que vivir, como le han destrozado la vida los medios de “la caverna” (¡gracias por la parte que nos toca!) y lo mal que lo ha pasado por culpa de Forocoches, donde se filtraron sus datos personales.

“No puedo salir a la calle sin que mi vida corra peligro. Me han hundido las redes sociales, me han hundido mi vida privada, me han hundido mi seguridad y me han hundido mi alegría. Recibo amenazas de muerte. Por la calle me insultan. Me amenazan. Lo mío es una vida truncada”. 

Otra víctima del procés


Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.