Rusia ofreció a Puigdemont 10.000 soldados si proclamaba la independencia de Cataluña

A finales de octubre de 2020, cuando estalló el conocido 'caso Voloh' que investiga una presunta trama de financiación de los independentistas fugados a Bélgica, además de un supuesto tráfico de influencias para conseguir negocios privados, el Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona argumentaba que días antes de la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) el 27 de octubre de 2017, representantes de Rusia se habían reunido con el entonces presidente Carles Puigdemont para ofrecerle 10.000 soldados y pagar la deuda catalana a cambio de una legislación permisiva con las criptomonedas que habría convertido a Cataluña en una nueva Suiza.

Según los audios intervenidos en el teléfono del ex dirigente de relaciones internacionales de Convergència Víctor Terradellas, investigado por el mismo juzgado por supuestamente desviar dinero público de la Diputación de Barcelona, Puigdemont "se cagó en los calzoncillos" y rechazó esta oferta. El juez considera que Terradellas, quien declara el miércoles próximo, fue el interlocutor de Carles Puigdemont con Rusia en pleno proceso independentista y que se estudió crear una plataforma de criptomonedas para garantizar la "estabilidad financiera" de Cataluña.

Desde la Oficina del ex presidente Puigdemont se admitió que existió esta reunión pero indican que el mandatario catalán rechazó las ofertas por "poco creíbles" y remarcan que el encuentro responde a las gestiones de Víctor Terradellas y no a propuesta del ex president.

La investigación del consorcio de medios de comunicación OCCRP, en la que participó 'El Periódico', ha permitido identificar al emisario ruso que se reunió con Puigdemont el 26 de octubre de 2017 en Barcelona. Fue Nikolay Sadovnikov, empresario, con varias sociedades domiciliadas en la plaza Roja de Moscú, y que fue presentado como 'emisario' de Putin a las autoridades catalanas. Según este consorcio Sadovnikov es una persona muy próxima a Putin y ha actuado algunas veces de forma oficiosa en nombre del Kremlin.

Sin embargo, los investigadores consideran que su presencia en Barcelona respondía más a la voluntad de ciertos intermediarios que pretendían conseguir fondos de los miembros del Govern a cambio de un presunto apoyo ruso, ya que era poco creíble que el Kremlin facilitase soldados a los independentistas. Tampoco se descarta que Putin aprovechase las ansias secesionistas para desestabilizar a Europa con esta reunión, que acabó sin consecuencias. Sadovnikov aseguró al consorcio que no conoció a la persona con la que se reunió ya que no habla español' y que sólo visitaba a un amigo en Barcelona. También negó tener relaciones con el gobierno ruso.

Lo que está claro es que una parte del independentismo sacó pecho en un momento de máxima tensión con el Estado. En las conversaciones grabadas que Terradellas tuvo en mayo de 2018 con David Madí, ex dirigente de CDC, y Xavier Vendrell, ex conseller de ERC, contactó con un "grupo ruso", que lideraba supuestamente Sadovnikov, para crear una plataforma de criptomonedas que permitiese la financiación de la Cataluña independiente y por eso se reunió con Puigdemont. Terradellas afirma que en el encuentro ofreció a Puigdemont "contar con diez mil soldados y pagar toda la deuda catalana", pero el ex president "es va cagar a les calces" (en castellano: "se cagó en los calzoncillos"). Este grupo ruso "quería hacer de Cataluña un país como Suiza".

Por eso, el Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona considera que "Rusia habría ofrecido apoyo a Carles Puigdemont hasta el punto de haber trasladado a Cataluña a 10.000 soldados. De haber aceptado, probablemente los acontecimientos habrían sido trágicos y habrían desencadenado un conflicto armado con el Estado con un incierto numero de víctimas mortales". Cuando Terradellas fue detenido por el supuesto desvío de fondos de la Diputación de Barcelona a fundaciones afines a CDC, que fue el punto de inicio de 'Voloh', tenía previsto viajar a Rusia para seguir hablando con este grupo.

Una de las ramas de la investigación judicial está en la presunta financiación del independentismo a través de las criptomonedas además del apoyo de este grupo ruso. Según las conversaciones intervenidas, Terradellas aseguró que querían "colocar a una persona en primer nivel" y estaban dispuestos a invertir entre 100 y 300 millones en "temas de comunicación que conjuntamente estaban realizando Vendrell, Madí y Jaume Roures, director general de Mediapro". Incluso Vendrell llegó a expresar su "preocupación" ya que estaba "bajo vigilancia de los servicios secretos" y quería "garantizar la máxima seguridad para que no trascendiesen las relaciones con Rusia", mucho antes de saberse que tenía el teléfono móvil infectado con Pegasus.

Puigdemont se reunió con los Servicios Secretos de Rusia un día antes de la DUI

Mediterráneo Digital
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