¿Por qué es mejor tener un novio de derechas?

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Existe una verdad inescrutable, una malgama de razones, una variedad infinita de múltiples y diversos motivos que explican este fenómeno atemporal. ¿Por qué es mejor salir con un chico de derechas?

A simple vista, si eres una chica normal, es muchísimo más probable que te fijes en un hombre trajeado que desprenda olor a colonia de caballero o huela a perfume del caro, que en un chaval desaliñado con peste a porro. No es lo mismo presentarle a tus padres a un chulazo vestido con un polo de Ralph Lauren o una camisa de Armani que a un pipiolo con la sudadera del Ché Guevara y una chapita de Podemos en la riñonera.

Un novio de derechas te llevará a cenar a un restaurante bueno, con unas preciosas vistas para posturear en Instagram. Si tu pareja es de izquierdas ni siquiera te sacará de paseo porqué no tiene un clavel, y si lo hace seguro que vais a un sitio rarito que solo sirven comida vegana. 

Si eres tú la que le invitas a cenar a tu casa, tu novio de derechas será mucho más receptivo y llevará una buena botella de vino o unas delicadas pastitas para el postre. Si tu novio es de izquierdas, no pasará nunca de la cerveza de la marca blanca de Mercadona.

Pero los beneficios no acaban aquí. ¡Aún hay más! Ahora que llegan las vacaciones, un hombre de derechas te llevará a Marbella, a pasear por Ibiza o a visitar los clubs más selectos de la Costa Blanca. Saldrás con él de compras por Barcelona o por Madrid. Y podrás disfrutar de un exclusivo reservado en Pachá.

Con tu novio de izquierdas, seguro que te toca cargar con la tienda de campaña y el saco de dormir. ¿Para qué va a gastarse el dinero en un hotel, pudiendo dormir en un camping con olor a pies rodeado de multicultura? Seguramente termines el finde en un festival de música electrónica con más droga que un parking de Las Barranquillas.

Con un chico de derechas acabarás tus noches brindando frente al mar con champagne francés. Un chico de izquierdas te pasará la birra... para que tu también bebas a morro.

Los fines de semana, con tu novio de derechas podrás ir al cine, disfrutar del teatro, gozar de la naturaleza en su casa de campo o hacer juntos una escapadita romántica a París. Con tu novio de izquierdas, acostúmbrate a pasar los sábados por la noche corriendo delante de la policía.

¿Y esto te parece poco? ¡Pues mira al futuro! Tu novio de derechas probablemente tenga un buen trabajo y se gane bien la vida. Tu novio de izquierdas estará preparando una oposición a perpetuidad, viviendo de su papá o buscando la fórmula para montar una ONG y pedir una subvención.

No se trata de dinero: es simplemente una cuestión de estilo.

Un chico de derechas te hará sentir como una princesita de un cuento Disney. Será firme a la par que delicado. Te tratará como una reina y será un galán en la intimidad. Con un antisistema de izquierdas, hablaréis los dos en femenino, un día te engañará con su mejor amigo y cuando cumplas los 30, estarás más descuidada y tendrás peor cutis que la mismísima Cruella de Vil.

Y es que siempre es mejor salir con un chico que se hace las camisas a medida que con alguien que sigue la tendencia que marca el catálogo del Carrefour.

Es como tener que elegir entre Christian Grey y Pablo Iglesias. O como decidirte entre David Beckham y El Pancetas. No hay color.

 


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