Bob Marley, el ídolo de los progres, maltrataba a su esposa y tuvo ocho hijos con sus amantes

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Están de moda los biopics, las biografías de personajes populares del pasado, uno de ellos Bob Marley, el propulsor del "reggae" y el movimiento rastafari, sobre cuya vida y obra musical se ha estrenado mediado febrero último la película Bob Marley: One love. Esas dos últimas palabras en inglés corresponden al título de su canción más celebrada, entre las muchas que grabó con su banda The Wailers. El filme es en general muy condescendiente con la personalidad del ídolo jamaicano, porque así lo exigió uno de sus hijos, Ziggy. En realidad, la existencia de Bob Marley fue tortuosa, entre palizas a su única esposa, siéndole infiel con muchas otras mujeres, madres de otros de sus hijos. En total, fue padre de cuatro con aquella y ocho con el resto de amantes. Todo un seductor machista.

Robert Nesta Marley habría cumplido en febrero reciente, de seguir vivo, la edad de setenta y nueve años, pero falleció en 1981, a la edad de treinta y seis, en pleno éxito como cantautor en todo el mundo. Millones de jóvenes bailaban al ritmo de su música mediados los años 70 en todas las discotecas. Muchísimos de los cuáles también lo imitaban en su peinado, los habituales de los "rastas". 

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Los primeros años de Bob Marley fueron muy duros, hijo de una familia pobre en una choza donde ni había luz ni electricidad, puede que ni tampoco agua. Esa desgraciada infancia tuvo también un pasaje durísimo para el futuro astro de la canción: a su alrededor, vecinos y chicos de su edad la emprendieron con él tachándolo de mulato, mestizo. Y es que, si bien de madre afro-jamaicana, su progenitor era blanco de origen inglés. Así se explica que en una isla convulsa, con luchas políticas, existiera esa discriminación con alguien como Bob, al que no lo consideraban de los suyos. Ocurrió cuando muy joven se echó novia, y un hermano de ésta le conminó a dejarla: "No eres digno de entrar en nuestra familia".

Antes de dedicarse profesionalmente a la música trabajó en una fábrica de fundición, con la mala suerte de que se quemó un ojo. Otra de sus ocupaciones fue en la fábrica de automóviles Chrysler. La vocación de cantar le había surgido ya en la frontera de su juventud, formando parte como cantante y guitarrista de una banda que fue variando con el paso del tiempo, pero que obedecía a un mismo nombre, el de The Wailers, que Bob mantuvo hasta su muerte.

Viviendo en Kingston, la capital jamaicana, se sintió conmovido por uno de los discursos que pronunció en su visita a la isla el emperador etíope Haile Selassie. De tal modo que, siguiendo la doctrina de éste, potenciaría en las letras de sus canciones la filosofía del movimiento rastafari. Y sintiéndolo a la hora de componer, puso de moda el ritmo del "reggae", que imitado después por infinidad de cantantes y bandas aún persiste. En sus comienzos, Marley se vio muy influenciado por la discografía de Ray Charles, Fats Domino y el grupo The Drifters.

A Bob Marley le costó mucho tiempo alcanzar la difusión de sus canciones, a pesar de su tenacidad y sus constantes desplazamientos fuera de Jamaica, bien por los Estados Unidos, o en Europa, fundamentalmente en Londres. El que sería su primer éxito, causante del resto de la carrera del ídolo, fue como ya dijimos al principio "One Love". Suena, claro está, en la banda de la película mentada. Con la precisión de que la compuso en 1965, cuando todavía su triunfo estaba lejos. Sin embargo, tras grabar "Exodus", el álbum que catapultó a la popularidad de Bob Marley, el año 1977, su suerte cambió. Para bien, insistimos. Se reconoció ese tema como un himno que promulgaba la paz y el amor, algo así como ya a finales de los 60 proclamaban los hippies en sus comunas. Pero tenía también una invitación al consumo de la marihuana, lo que en la versión luego y la reciente ahora, ha sido eliminada.

No se privó Bob Marley de tomar cuantas sustancias adictivas tuvo a mano. Y tampoco su vida íntima, como ya apuntamos, fue un modelo para esa juventud que lo seguía por sus canciones. Conoció a Rita Marley, también cantante, y se casó con ella en 1966. Había nacido ésta en Cuba aunque a los cuatro años fue llevada por sus padres de Jamaica, que es donde se conocieron. Tenía un año menos que Bob y con dieciocho ya fue madre de una niña, Sharon. Sus progenitores le prohibieron seguir al lado del padre de la criatura. Así es que Rita continuó su vida de madre soltera trabajando como enfermera en un hospital. Luego, como le gustaba mucho cantar y tenía condiciones para ello, tuvo una audición con los Wailers, la aceptaron y allí, en poco tiempo, se fraguó su noviazgo con el cantante y guitarrista del grupo, un por entonces muy tímido Bob Marley. Contrajeron matrimonio como decimos y desde un primer momento él aceptó adoptar como propia aquella niña, Sharon, que había tenido su esposa sin estar casada. Con los años, la pareja tendría tres hijos propios.

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Bob Marley, probablemente por su mala vida causada por el consumo de drogas, maltrataba a menudo a su mujer. Y, no sólo eso: comenzó a engañarla asimismo con harta frecuencia con otras mujeres, que procuraban fueran atractivas, como sucedió con una de ellas que llegó a ser Miss Universo. Lo chusco fue que Rita, la única esposa que tuvo, llegó a mantener conversaciones con algunas de esas amantes de su marido, con las que éste fue padre de otros ocho hijos. Tuvo, por lo tanto, doce en total.

Entre éxitos y frecuentes abandonos de su hogar para irse con otras, ocurrió un trágico episodio en medio de una turbulenta época en Jamaica, con una población hambrienta y unos políticos que no hacían frente a las demandas de sus ciudadanos. Y un día asaltaron la casa en donde vivía Bob con Rita y sus hijos. Él resultó herido de bala en el pecho y ella más grave por el impacto de una bala en la cabeza. Salvaron milagrosamente la vida. Sorprendentemente, dos días después ya estaban fuera de peligro, según nuestras investigaciones periodísticas y daban un concierto. Ello sucedía en diciembre de 1976.

Un año después los médicos que atendían al cantante descubrieron que padecía un melanoma en el dedo pulgar de su pie derecho. No parecía algo que afectara de importancia a su salud. Bob no hizo mucho caso a las recomendaciones de los doctores. Ocho meses más tarde, consecuencia de la metástasis, su cáncer se había extendido por sus pulmones y cerebro. Falleció el 11 de mayo de 1981. Fue en el hoy llamado Hospital Universitario de Miami. En brazos de su hijo Ziggy al que, momentos antes de expirar, le dijo: "El dinero no puede comprar la vida". Fue enterrado con su guitarra Gibson Les Paul roja en una capilla cerca de donde nació.

En 2005 su viuda, Rita Anderson, publicó un libro de recuerdos. Contaba algo impresionante: que, casados, vivían en una choza, Bob sólo tenía un par de pantalones, que lavaba todas las noches. Le echaba en cara que la engañara a todas horas. A pesar de cuanto le recriminaba, ella lo quiso siempre. La prueba es que no se separó de la cama hospitalaria donde él dejó de existir. Imaginamos que al referirse a esa miseria vivida cuando contrajeron matrimonio llegaron luego los años en los que él se enriqueció. Ello no parece que le evitara a Rita el gran desengaño sufrido al verse preterida por otras mujeres, con las que se acostaba a menudo fuera de su hogar, aquellas que se beneficiaron de su dinero, más que su esposa legal. Bob Marley llevó en sus últimos años una vida de crápula entre su casa de Kingston y otras residencias en Nueva York, Londres y Miami, que fue su postrer morada. El eco de sus canciones y cuanto significó el "reggae" en la música pop, no se ha apagado.

Fuente original: Libertad Digital

Karl Marx, como buen comunista, fue un burgués, alcohólico, putero y no trabajó nunca

Autor: Libertad Digital

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