Shakira, condenada a 3 años de prisión y una multa de 7,3 millones de euros por defraudar a Hacienda

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Estaba cantado. El juicio contra Shakira por seis delitos contra Hacienda acabó en un acuerdo entre las partes por el que la cantante colombiana admitió haber cometido el fraude y aceptó una pena de tres años de prisión, que no cumplirá al carecer de antecedentes penales, así como el pago de una multa de más de 7,3 millones de euros. La Audiencia de Barcelona condenó 'in vocce' a la cantante y le sustituyó la pena de cárcel por el pago de unos 432.000 euros. Shakira, que sólo admitió ante el tribunal el delito en una breve comparecencia, no ingresará en prisión.

El tribunal tuvo en cuenta un atenuante muy cualificada de reparación del daño, ya que la cantante había devuelto a Hacienda los 14,5 millones presuntamente defraudados. Con este acuerdo, se acaban seis años de proceso judicial contra Shakira. En la última semana, aprovechando su presencia en España por los Latin Grammy, se intensificasen los contactos para llegar un pacto que evitase 12 sesiones de juicio en los que 117 testigos, entre ellos muchos ex empleados de la cantante, directivos de empresas, trabajadores de peluquerías, centros de belleza o de restaurantes entre otros, desmenuzarían la vida privada de la artista entre 2012 y 2014, justo al inicio de su relación con el entonces jugador del Barça Gerard Piqué.

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En un comunicado, los asesores de Shakira han explicado que eran "consciente del desgaste y el tiempo que este proceso supone para una cantante de prestigio internacional como Shakira, ha alcanzado un acuerdo económico con la acusación con el fin de poner un punto y final al proceso; y evitar así el impacto de la exposición mediática y el tiempo de juicio que en muchas ocasiones es de una longitud extenuante".

Además añade que "los esfuerzos por defender su inocencia, el proceso penal y la presión de la Agencia Tributaria durante estos cinco años han generado para la artista una enorme pérdida de tiempo y recursos; y Shakira ahora siente la necesidad de priorizar su carrera y su estabilidad y la de sus hijos". La cantante indicó que "me sentía lista para enfrentarme a un juicio y defender mi inocencia. Mis abogados estaban convencidos de que teníamos un juicio ganador. Sin embargo, después de muchos años de lucha, he tomado esta decisión. Tenía dos opciones: seguir peleando hasta el final, hipotecando mi tranquilidad y la de mis hijos, dejar de hacer canciones, álbumes y giras, sin poder disfrutar de mi carrera y las cosas que me gustan, o pactar, cerrar y dejar atrás este capítulo de mi vida mirando hacia adelante. He llegado a la conclusión de que no es triunfo ganar si el precio es que te roben tantos años de tu vida. Admiro enormemente a aquellos ciudadanos españoles, como Xabi Alonso, Sito Pons y tantos otros, que han luchado hasta el final invirtiendo años de sus vidas en esto, pero para mí, hoy, ganar es recuperar mi tiempo. ¿De qué me sirve ganar un procedimiento al final si hay que luchar 10 o 15 años y perderlo todo por el camino?".

"Tengo que escoger mis batallas y la más importante para mí ahora es hacer todo para que mis hijos vivan una vida plena y enfocarme en lo que es realmente importante: verlos crecer y pasar tiempo con ellos, sin someterlos a la angustia de ver a su madre en un juicio penal con el desgaste que supone. Ellos mismos me lo han pedido, y por ellos he tomado esta decisión. Han vivido tiempos muy duros y quiero que me vean feliz por fin y mirar juntos hacia el porvenir", explicó Shakira quien añadió que "siento que este sistema en España necesita revisarse por el bien de los ciudadanos. Y por mi parte seguiré siendo una aliada para que esto ocurra. Hay mucha gente que no dispone de recursos para pagar una buena defensa o incluso llegar a un pacto y han visto sus vidas desgastarse frente a sus ojos por discrepancias con Hacienda que podrían haberse resuelto en un ámbito fuera del penal".

Otro proceso judicial abierto

La cantante tiene otro proceso abierto en un contencioso administrativo por el ejercicio fiscal de 2011 "una vía con menos desgaste y exposición que la penal" señalan sus asesores legales. Sobre esta causa, Shakira señaló que "desde el fondo hasta la forma, el caso de 2011 es un sinsentido; no solo porque no estaba ni cerca de ser residente en el 2011, sino porque me han hecho pagar por todo el capital de trabajo de mi gira. No han tenido en cuenta los gastos en los que incurrí y acabé pagando los gastos de mi gira dos veces. Se ha dado una especie de doble imposición y me han impuesto unas multas desproporcionadas sobre unas ganancias que no existieron. Hasta el punto de que he tenido que pagar 60 millones. Y todo porque, en medio de una gira de más de 120 conciertos por todo el mundo, hice visitas a España para ver a la persona con la que iniciaba una relación, sumando en total 70 días entre todas las visitas. El 2011 fue un año en el que no tenía ningún vínculo con España. Me encontraba saliendo de una larga relación de más de diez años con mi ex pareja, Antonio de la Rúa, con quien vivía en Bahamas; y venía a España esporádicamente. Y, por si fuera poco, el caso de 2011 se ha tramitado de manera anómala y fuera de los plazos que dicta la ley, por lo que debería ser anulado".

Los asesores indican que en esa época la cantante contrató a especialistas de la consultora PriceWaterhouseCoopers y Ernst & Young, y "que ella siempre hizo todo lo que le indicaron y pagó toda la deuda antes incluso de la interposición de la querella. Siguiendo instrucciones de sus profesionales, la artista "declaró su residencia desde 2015 en España y, desde entonces hasta su reciente vuelta a Miami, pagó todos sus impuestos en este país. Lo que Hacienda disputa a Shakira son los primeros años de noviazgo con su ex pareja; como el 2011, donde solo pasó 70 días en España, sin tener en este país ningún vínculo más que el de unos días de romance".

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Por eso, Shakira "confía en el adecuado discernimiento de las autoridades de justicia" y en que sabrán "separar la forma en que ha finalizado esta causa penal, sin que esta condicione o afecte en lo más mínimo al caso de 2011, ya que se trata de un compartimento jurídico estanco y un proceso completamente distinto a todos los efectos". La artista afirma que "esta decisión de pactar se basa en razones personales, emocionales y sentimentales que nada tienen que ver con lo jurídico".

Estaba previsto que 117 testigos declararán en las sesiones previstas del juicio contra Shakira en la Audiencia de Barcelona que ha arrancado este lunes. La cantante colombiana, que ha declarado un "ahí vamos" a los periodistas a su llegada este lunes a los juzgados, se enfrentaba a 8 años y 2 meses de cárcel y multa de 23,8 millones de euros por presuntamente defraudar 14,5 millones de euros a Hacienda entre 2012 y 2014, cuando inició su relación con el entonces jugador del Barça Gerard Piqué. La Fiscalía, que aceptó el acuerdo y rebajó su petición de pena, consideraba que la artista permaneció en España de forma efectiva 242 días en 2012, 212 en 2013 y 243 en 2014, en todos los casos por encima de los 183 días al año que, de acuerdo con la ley, la convertían en residente fiscal en nuestro país y por tanto con obligación de tributar.

Sin embargo, Shakira mantienía que tenía residencia en Bahamas y que por compromisos laborales no pasó ese tiempo en Barcelona con Piqué. Para reconstruir minuciosamente todos los días que pasó la cantante en España, los inspectores de la Agencia Tributaria reconstruyeron la vida de la cantante buscando sus sesiones en peluquerías y centros de belleza, las veces que fue a bares y restaurantes e, incluso, el testimonio de vecinas en las diversas residencias, en Barcelona y localidades cercanas, en las que estuvo con el ex jugador del Barça.

El acuerdo evita que se escuche en el juicio la declaración de estos empleados de restaurantes, bares, hoteles, peluquerías o centros de belleza, vecinos, directivos de marcas conocidas de belleza o alimentación que se reunieron con la cantante o de discográficas, así como dos ginecólogos. También estaban citados porteros, trabajadores de la cantante, como coreógrafos, profesores de baile, zumba o canto, terapeutas, estilista, asistentes o hasta su chófer, y otros más famosos como su ex pareja Antonio de la Rúa, con quien mantuvo una relación antes de estar con Piqué, su hermano, o cantantes como los hermanos José y David Muñoz de Estopa, el vocalista de Maná Fernando Olvera o el chef Hideki Matsuhisa.

Además, estaban citadas responsables de su fundación Pies Descalzos y, a petición de la defensa de la artista, el ceo de Sony Music en América Latina, Afo Verde, y la presidenta de la compañía, Amanda Ghost.

Entramado societario

Los testigos y peritos citados podrán hacer un repaso de la vida de Shakira en Barcelona durante esos dos años en los que para evitar tributar en España, según la Fiscalía, la cantante "utilizó un entramado societario", con sede en las Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Malta, Panamá y Luxemburgo, que presuntamente ocultaban su renta y su patrimonio a la Agencia Tributaria española y catalana. En concreto está acusada por defraudar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), 12.371.197 euros, y el Impuesto sobre el Patrimonio (IP), 2.191.771, sumando entre los dos 14.562.968 euros que la cantante ya pagó más 3 euros de intereses.

Shakira acudió este lunes al juzgado en medio de una enorme expectación mediática con 200 periodistas de unos 50 medios acreditados. Al haber pacto, no se sigue con el juicio que podría suponer la revelación de muchos detalles de su vida hace casi 10 años que seguro que no gustará a la cantante, quien llegó este fin de semana a Barcelona para preparar el juicio tras pasar una semana entre Madrid y Sevilla donde triunfó en los Latin Grammy.

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Autor: El Mundo

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