El intermedio ahora es el dropshipper

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El comercio online se ha disparado, sobre todo, desde el inicio de la pandemia de la COVID-19 que ha afectado al mundo entero y además, es campo de muchos anuncios en tus redes sociales, como en Facebook o en Instagram. Además, cada vez hay más demanda. Y en este momento, es el dropshipper quien ha aprovechado este tirón para convertirse en el verdadero intermediario, quien utiliza servicios de entrega rápidos, como seguimiento yunexpress para que el paquete llegue lo antes posible desde China.

Esto se basa, por lo general, en evitar que los consumidores se desplacen y pierdan tiempo en realizar una compra impulsiva. El dropshipper no realiza un pedido hasta que el cliente lo hace. A menudo se envía directamente desde China al cliente y es el dropshipper quien se encargará de ir supervisando los tiempos de entrega e informar con total transparencia al cliente, lo cual se podrá hacer gracias al número de seguimiento.

Tanto individualmente como en una empresa, el dropshipping puede ser una forma de ganarse la vida.

Y si no que se lo digan a Salvador Esteve, que dirige la compañía de dropshipping española BigBuy, una de las líderes en Europa en el sector.

Se especializa en la venta de productos a minoristas, pero los vendedores no necesitan almacén, ahorrando así muchos gastos, ya que no tienen que guardar el stock ni enviar los pedidos. En este caso, es BigBuy quien se encarga de que el producto llegue finalmente al cliente desde los almacenes de la empresa.

Con la pandemia de la COVID-19, su trabajo se ha visto prácticamente multiplicado, al igual que muchos que utilizan el dropshipping como forma de vida, ya que se ha disparado el comercio online.

Escepticismo con el dropshipping

El dropshipping funciona básicamente por los productos que vienen desde China, lo cual muchos no creen que vienen con mucha calidad, además de que hay algunos proveedores que directamente no te suministran los productos o lo hacen con mucho tiempo de retraso, aunque algunas empresas de servicio están tan centradas en este tipo de problemas que han puesto todos los esfuerzos para reducir el tiempo de entrega de sus productos a los países de destino, aunque muchas veces dependen de las aduanas.

Y es que a pesar de la flexibilidad en este negocio, muchos minoristas todavía tienen prejuicios contra el envío directo debido a una serie de mitos.

Uno de ellos es que a los minoristas les apasiona mantener el control sobre todos los aspectos de la experiencia del cliente. Con el dropshipping, lo pierden y deben confiar en la empresa o individuo que se va a dedicar a ello. Por ese motivo, muchos minoristas piensan que a los proveedores no les importa la calidad de ese envío, es decir, si tarda más o menos o en el estado en el que llega. Pero esa idea no es cierta.

Y es que la calidad de la experiencia del cliente es, se podría decir, el eje de cada operación logística, pasando de los minoristas hasta los proveedores. Si no hay capacidad de respuesta a las cambiantes demandas de los clientes, eso hará que tu negocio se dirija al fracaso.

Por supuesto, ningún minorista puede permitirse un aumento en las llamadas al servicio de atención al cliente como resultado de la falta de pedidos o de los recursos adicionales necesarios para gestionar las relaciones con los proveedores.

Y es que esa percepción de que los envíos directos no se pueden controlar se basan en un sistema antiguo, donde no se ofrecía un número de seguimiento o con ese número no podías seguir a tiempo real tu pedido. Ahora, todo eso ha cambiado.

Autor: Irene Franco

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