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La 'españolista' Freixenet, se queda en Cataluña; la 'nacionalista' Codorniu, se va

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Freixenet y Cordoniu son los dos cavas catalanes más famosos en España y en el resto del mundo. Esta vez no son noticia porque hayan decidido sacar un producto nuevo, ni por sus anuncios navideños, ni por las cuentas de resultados empresariales. Son noticia por una paradójica historia que envuelve el separatismo catalán.

Freixenet, cuyo dueño José Luis Bonet, se ha mostrado siempre a favor de la unidad de España, ha decidido quedarse en Cataluña, mientras que Cavas Codorniu, en el permanente epicentro de la polémica por su relación y sus constantes guiños al nacionalismo, ha corrido a trasladar su sede social a La Rioja ante la eventual declaración de independencia uniltaeral.

De hecho, Antón Raventós, presidente de Unipost, empresa que guardó 45.000 notificaciones para cubrir las mesas electorales del referéndum del 1 de octubre, es familia de la cúpula de Cavas Codorniu.

Freixenet y la unidad de España

José Luis Bonet, presidente de Freixenet, siempre ha sido muy claro en sus postulados políticos, incluso cuando nadie se atrevía a posicionarse públicamente, lo que le ha costado más de una crítica e incluso llamamientos al boicot por parte del independentismo. Bonet declaraba en 2016: "es una cuestión importante, la unidad territorial, ¿a santo de qué tenemos que dividirnos?".

En el año 2014, el anuncio navideño de Freixenet fue protagonizado por David Bisbal y María Valverde. El eslogan de la campaña fue "por los próximos 100 años juntos". Esto cabreó, y mucho, a los independentistas. Elena Ribera, entonces diputada de CiU en el Parlament, aseguró en su cuenta de Twitter que Freixenet "acaba de perder dos millones de consumidores".

Codorniu y el separatismo

Antón Raventós, presidente de Unipost y accionista de Codorniu, es uno de los nueve hermanos Raventós herederos de la centenaria empresa de cava. El empresario saltó a los titulares de la prensa nacional como "el cartero del independentismo", el dueño de la compañía donde, en la clandestinidad, se fabricaron los documentos electorales para la consulta independentista del 1 de octubre.

Ante el revuelo desatado, la empresa sacó el siguiente comunicado. "Unipost no es una sociedad del Grupo Codorníu y no tiene participación alguna en la misma" y aseguraron que "ni Codorniú SA ni el Grupo Codorniú Raventós han participado, ni participan, ni participarán en nada relativo al proceso soberanista en Cataluña o al referéndum independentista".

Pero la sospecha viene de lejos. El 9-N de 2014, con la consulta de independencia convocada por Artur Mas, también estuvieron en el foco de la polémica y tuvieron que desmentir sus 'amistades peligrosas' con la Generalitat.

1) Nuestra compañía no ha pagado la propaganda del 9N
2) El grupo Codorniu es completamente ajeno a las actividades emprendidas por la empresa de mensajería Unipost.

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