Quique Peinado habla del 'coño' de Irene Montero y ella dice 'es un piropo muy bonito'

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A Irene Montero no le gustan los piropos. La ministra de Igualdad cree que son «machistas», un producto del patriarcado, pero sólo si no están dirigidos a ella. Así lo ha dejado patente hoy durante su intervención en un programa radiofónico de la Cadena Ser. Quique Peinado le ha dicho que tiene «un coño como esta mesa de grande», y ella ha respondido entre sonrisas que «es un piropo muy bonito».

¿Alguien se imagina que pasaría si el comentario lo hubiera hecho un periodista de derechas a una dirigente podemita?

Los hechos han ocurrido este miércoles y la reacción de Montero ante el piropo ha despertado una oleada de reacciones en las redes sociales. La ministra defendía su labor al frente de Igualdad y el colaborador alabó su trabajo asegurando que «se puede estar de acuerdo o no con Irene Montero pero lo que tiene que quedar claro es que tiene un coño como esta mesa de grande». Entrevistas de baño y masaje entre progres. Ellos tienen bula para todo.

Tal y como se aprecia en el vídeo, inmediatamente después de que el presentador pronunciara esta frase, las cámaras enfocan a la ministra, que hace un gesto de aprobación con su cabeza y sonríe. El presentador Manuel Burque se queda en shock y dice que «hay que guardar un silencio porque ha sido muy bonito». A lo que Montero asiente: «Es un piropo muy bonito».

Podemos consideraría que los piropos de Quique Peinado serían delictivos si no fueran dirigidos para Irene Montero. De hecho la propia formación morada aprobó un protocolo contra el machismo dentro de la formación donde se prohibía expresamente los chistes o los piropos «de carácter sexual». Ahora bien, la ministra los aplaude si es ella quien los recibe.

Irene Montero tenía tanta fijación con los piropos que se llegó incluso a plantear que los hombres que los utilizaran fueran condenados por un delito leve y sancionados con multas económicas. Finalmente en la Ley ‘sólo sí es sí’ no lo incluyó y se salvó de la quema en la nueva norma. 

Las redes sociales han cargado duramente contra la ministra por cambiar de postura según quien haga el piropo y a quien vaya dirigido. «Si lo dice alguien de derechas sería un machirulo fascista opresor», denuncia un usuario. Lo cierto es que nadie se escandaliza por el piropo, pero sí porque Montero los aplauda cuando son para ella y los criminalice cuando no.

El Ministerio de Igualdad ya cuenta las miradas, los piropos y las bromas como 'violencia de género'

Mediterráneo Digital
Autor: Mediterráneo DigitalWebsite: https://www.mediterraneodigital.com/
Políticamente incorrecto.

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