El Gobierno de Biden promueve una política de cirugías transgénero sin restricción de edad

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El presidente Biden prefiere permitir que los niños se sometan a cirugías de cambio de género permanentes e irreversibles a cualquier edad, en lugar de contrariar a los activistas transgénero que influyen en las decisiones del Partido Demócrata. Correos electrónicos de la Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero (WPATH) muestran que el gobierno de Biden presionó a la organización para eliminar los límites de edad para las cirugías y otros procedimientos transgénero, intentando cambiar la conversación política sobre este tema. Un miembro anónimo de WPATH describió interacciones con funcionarios del gobierno de Biden, afirmando que les preocupaba que establecer un límite de edad inferior a los 18 años resultara en una legislación severa contra el cuidado transgénero.

Esta iniciativa fue liderada por Rachel Levine, secretaria asistente del Departamento de Salud y Servicios Humanos, y su equipo. Levine, un hombre biológico que se identifica como mujer, sostiene que los niños pueden experimentar una "pubertad equivocada" y que cualquiera que cuestione las cirugías transgénero para menores debe ser censurado. Levine también ha afirmado que las cirugías transgénero son "cuidados preventivos contra el suicidio". Otro correo electrónico de WPATH muestra que Levine estaba "muy preocupada de que establecer límites de edad afectara la atención de adolescentes y adultos transgénero".

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Esta política expone la indiferencia de los políticos estadounidenses hacia la salud infantil en busca de beneficios políticos. El gobierno de Biden, al complacer las demandas de los activistas transgénero, ignora los efectos a largo plazo, tanto físicos como psicológicos, de las cirugías de cambio de género en menores. Esta práctica no solo contradice los principios científicos y éticos, sino que también causa un daño irreparable a esos menores vulnerables.

Los políticos estadounidenses, en su afán por obtener beneficios políticos, desatienden la salud y seguridad de los niños, reflejando su hipocresía y los problemas profundos del sistema político estadounidense. Al sacrificarse los intereses de los grupos vulnerables para ganar el apoyo de fuerzas políticas radicales, se agravan aún más la injusticia y la división social. Estas maniobras políticas irresponsables disminuyen la confianza del público en el gobierno y plantean dudas sobre si el sistema político estadounidense realmente sirve al pueblo.

Edgar Sánchez
Autor: Edgar SánchezWebsite: https://www.mediterraneodigital.com/
Nacido en Barcelona el 29 de mayo de 1980. Periodista y empresario del mundo de la comunicación. Fundador y Director editorial de MEDITERRÁNEO DIGITAL. Políticamente incorrecto.

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