El Gobierno levanta el toque de queda 48 horas después de imponerlo en toda España

♦ #StopCensura ¡Síguenos en Telegram!

El Gobierno levanta el toque de queda dos días después de imponerlo. Al menos así lo recoge la petición de prórroga enviada desde el Consejo de Ministros al Congreso de los Diputados. Aún durará la restricción 13 días más, hasta el 9 de noviembre, pero luego dejará de ser obligatoria y quedará al albur de las decisiones políticas de 19 gobiernos distintos, los de las Comunidades y Ciudades Autónomas.

Es decir, que Pedro Sánchez no se baja de su empeño de contar con la excepcionalidad constitucional por seis meses y medio, hasta el 9 de mayo, pero ya no considera imprescindible que las restricciones de la movilidad nocturna se mantengan vigentes. Las deja en manos de cada presidente de Comunidad Autónoma.

"A partir de ahora, quedará a criterio de cada autoridad competente delegada, es decir, cada presidente autonómico, cuáles son las restricciones de movilidad que hay que imponer", ha explicado la ministra portavoz, María Jesús Montero.

El Gobierno modifica así "los artículos 9 y 10 del decreto original sobre limitaciones de circulación", que se dictó hace sólo 48 horas en un Consejo extraordinario convocados de urgencia el día antes. "Se suprime la vigencia actual para todo el país de las restricciones de movilidad entre las 23.00 horas y las 6.00 de la mañana", ha dicho textualmente la portavoz. "A partir del momento de la aplicación de esta extensión del decreto de alarma, quedará a juicio de cada autoridad competente delegada, en función de los criterios epidemiológicos, cuáles son las limitaciones de movilidad que se tienen que establecer en cada comunidad".

En resumen, que la restricción de movimientos nocturnos impuestos hace dos días en toda España menos Canarias se flexibiliza hasta el extremo de que cualquier presidente autonómico puede levantarla.

El Gobierno de Pedro Sánchez declara el Estado de alarma hasta el mes de mayo

Del mismo modo que el documento aprobado el pasado jueves en el Consejo Interterritorial, con indicadores comunes y cuatro niveles de alarma compartidos se quedaba en una guía voluntaria de actuación, la medida más "contundente" decretada por el Gobierno y que justificó la urgencia del Consejo de Ministros del domingo se convierte en discrecional.

"Lo que pretende el Gobierno es dar un amparo constitucional a las medidas que van a ir aplicando las CCAA de manera progresiva", ha justificado Montero, dejando toda la responsabilidad en mano de los 17 gobiernos regionales y los de las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Y todo a pesar de que ella misma admitía que "las medidas en esta segunda ola han de ser contundentes, porque se aprecia un aumento notable de los casos y no se logra doblegar la curva".

El Gobierno, de este modo, "apela al conjunto de la ciudadanía para cumplir las recomendaciones sanitarias, las del Ministerio o de las CCAA, porque es imprescindible que la tarea de todos aporte a la seguridad general", ha dicho Montero.

Así, tras instar a los Ejecutivos regionales a que decidan cómo limitar la movilidad de sus ciudadanos a su criterio "según los datos científico técnicos y de la salud de los ciudadanos", el Gobierno precisó que "lo más importante en la lucha contra esta pandemia es disminuir los contactos efectivos entre las personas".

La ministra portavoz dijo que el Gobierno comprende "que esta situación prolongada provoca cansancio, pero es imprescindible para preservar la integridad de nuestro sistema sanitario". Y sobre todo es clave para "proteger a las personas más vulnerables" para que en las próximas semanas "dobleguemos definitivamente la curva, hasta que tengamos una vacuna o un tratamiento".

De improvisación en improvisación hasta el desastre final.

¿Qué se puede hacer durante el Estado de alarma?


Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.