Podemos Mataró pide una paella sin cerdo para los musulmanes

podemos-musulmanes

Se ha convertido en la paella más famosa (y polémica) de la historia de la localidad barcelonesa de Mataró.

Lo que debía ser una celebración para todos los públicos, ha acabado en el enésimo episodio de integración y solidaridad mal entendida: los musulmanes de la ciudad, uno de los colectivos inmigrantes más numerosos en toda la comarca del Maresme, han exigido, a través de diversas asociaciones vecinales (controladas y muy vinculadas a determinados partidos políticos), que no haya ni alcohol ni cerdo como condición sine qua non para permitir que se organice.

Lo publicaba en sus páginas este sábado 17 de septiembre, Mediterráneo Digital, una información que viralizó como la pólvora y encendió, como pocas, los ánimos de numerosos ciudadanos de Mataró.

Los musulmanes exigen que la paella popular de Mataró no lleve cerdo

Sin embargo, parece que los musulmanes no están solos y han encontrado un aliado habitual en sus soflamas: los partidos de izquierda de la ciudad. Para no perder las buenas costumbres.

Los círculos de Podemos y la CUP en Mataró ya se han ofrecido para mediar "en un conflicto" que, entienden "puede afectar la buena convivencia en el barrio".

"Respetemos la diversidad de creencias, costumbres y orientaciones personales, como fuente de integración y enriquecimiento mútuo", aseguran a este periódico fuentes cercanas a la organización podemita. Y por ello piden que "se organice la paella sin cerdo para que todos puedan sentirse partícipes".

paella-musulmanes-mataro

A pesar de reconocer las intenciones buenistas de la izquierda, en su pinky mundo de amistad y papeles para todos, hay un enfoque de base que desmonta cualquier argumento posterior: no hay mejor integración que aceptar y RESPETAR las costumbres de tu lugar de acogida. O aquello tan manido de "allá donde fueres, haz lo que vieres".

Sobretodo cuando desde la propia izquierda, se está abogando por eliminar todas las liturgias cristianas, inexorablemente ligadas a nuestra historia común, con el pretexto de no ofender a los hijos de Alá

No es buena tarjeta de presentación llegar a una casa donde nos han invitado a comer, exigiendo menú y sitio en la mesa, y llevándonos de recuerdo la cubertería para postre. Además de putas, no vayamos a poner también la cama. Un poquito de por favor.

 


Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.