Pablo Iglesias a los votantes de Podemos: 'Perdonadme por haceros pasar esta vergüenza'

 pablo-iglesias-carta

Teresa Torres Perales es una señora de 76 años que ha hecho reflexionar a Pablo Iglesias. Ella, "la abuela de Podemos", ha enviado un mensaje al líder del partido, que ha decidido escribir una carta de perdón "a todos los inscritos e inscritas" en la que se excusa "por toda la vergüenza" que están pasando todos los cercanos al partido morado.

Teresa, en su mensaje a Iglesias, le reprocha la falta de unión entre las principales cabezas visibles del partido y afirma que no comprende que "con tanto problemas que hay en el país" ellos estén "hablando de tonterías". Teresa no duda que Iglesias "es el líder indiscutible" y le transmite su total confianza en él. "Pero si no no te ayudan los demás y empieza a tirar cada uno por su lado, eso es una jaula de grillos. Que no. Esto es más serio", le dice. Y finaliza con una última petición: "¿Vamos a echarlo todo a estropear por esta tontería de 'yo quiero estar en primera fila?'. Sed honestos, poned vuestro granito de arena".

Pablo Iglesias se ha sentado frente a la cámara y ha leído la siguiente carta dirigida "a todos los inscritos e inscritas", en la que pide perdón por todo lo que está sucediendo en Podemos en los últimos tiempos.

Una carta difundida a través de un vídeo en su cuenta oficial de Twitter.

"A todos los que confiasteis en nosotros como Teresa, perdonadme. Sé que os estamos avergonzando. A todos los que os ilusionasteis, a los que pensasteis que éramos diferentes y ahora lo dudáis, a los que nos defendisteis en cada discusión en el trabajo o en familia a los que no llegabais a fin de mes y, aún así, donasteis 50 o 100 euros para que hiciéramos campaña sin pedir un euro a los bancos y ahora nos veis así, perdonadme por haceros pasar esta vergüenza.

A los que estáis lejos de España y os organizasteis para votar como fuera, a los que cada días os dejáis horas militando en la defensa de la Sanidad y la Educación mientras veis a Diputados y liberados de Podemos tirarse los trastos a la cabeza, a los que por primera vez sentisteis que alguien decía las cosas como son y ahora nos veis criticarnos entre nosotros, perdonadme por haceros pasar esta vergüenza.

A quienes saltasteis del sillón cuando os dije "no olvidéis y sonreír porque sí se puede" y ahora nos veis haciéndonos daño mientra el Gobierno se burla de la gente, perdonadme por haceros pasar esta vergüenza.

A los que os negasteis a creer todo lo que se decía de nosotros y nos defendisteis frente a la máquina del fango y ahora nos veis dándonos lecciones entre nosotros mismos sobre quién es más ganador, más demócrata, más sincero, más amable, mientras los partidos viejos recuperan su arrogancia y se frotan las manos viéndonos así, perdonadme por haceros pasar esta vergüenza.

A los que habéis pegado carteles y habéis repartido octavillas, a los que habéis organizado los Círculos, a los que nunca os llevarán a la televisión, perdonadnos por usar la televisión para desafiarnos los unos a los otros.

Creo que todavía podemos parar esta espiral de torpeza y tengo la obligación de intentarlo. Se lo debo a Teresa y os lo debo a todos y a todas, porque para eso me elegisteis.

Sabéis que no soy neutral ni equidistante, ni estoy por encima del bien y del mal, pero vuestra dignidad y la de este proyecto esta por encima de cualquier posición política. Desde hace meses siempre no hemos sabido distinguir la pluralidad y el debate interno de las lógicas de familias que buscan cuotas de poder. Sé que los compañeros y compañeras que salieron a defenderme lo hicieron con la mejor intención que no quisieron callarse más y que quisieron responder a las acusaciones de otros compañeros. Les pido que dejen de hacerlo.

Hay algo más importante que responder a acusaciones. Hay algo mucho más importante que el relato que se impone, o qué lista resulta más votada en Vistalegre. O quién controlará a los órganos del partido. Hay algo mucho más importante que el hecho que yo siga o no al frente de Podemos. Hablamos de la dignidad de los que aún confían en nosotros y en que nuestra formación siga siendo un instrumento para cambiar las cosas y mejorar la vida de la gente. Y eso debe ser independiente de quien sea el secretario general, independiente de quiénes sean los portavoces parlamentarios y de quién cobre un salario por trabajar en Podemos.

Presumimos siempre de que nuestros debates son en abierto y no hemos tenido problemas en hacerlos explícitos en todas partes. Creo que hoy eso se ha vuelto en nuestra contra, seguramente por nuestras propias torpezas. Apenas se nos ve ya hablando de los problemas de la gente porque hemos dejado torpemente que nuestros problemas se conviertan en noticia, como si nuestros problemas importaran más que los problemas de la gente.

Por eso os pido a todos los compañeros y compañeras que sois portavoces, y también a quienes son serlo intervenís con regularidad en los medios que os contengáis y que dejemos de hablar de nosotros mismos y de nuestras diferencias internas. Si los medios y las redes sociales siguen siendo el escenario donde intentamos lavar nuestros trapos sucios, destruiremos Podemos. Algunos dirán que su libertad de decir lo que quieran en la televisión está por encima de cualquier cosa y por suerte, nadie en Podemos puede callar a nadie. Pero esto no va de callarse, esto va de contenerse y de respetar a los que nos han traído hasta aquí, esos que no pueden ir a un plató ni tienen miles de seguidores en Twitter y que, como Teresa, sólo pueden lanzarnos un grito de indignación y de desesperación porque les estamos decepcionando.

Os pido perdón porque yo también he cometido algunas veces el error de responder a compañeros que me interpelaban en las redes sociales o en los medios. Os pido perdón porque yo también me he equivocado. Lo que pensábamos que podía ser un debate sano se ha convertido en la mejor arma de nuestros enemigos. Sería humillante que lo que no lograron los poderosos y sus aparatos lo hiciéramos nosotros.

Es evidente que no todos en Podemos pensamos igual y que el debate es imprescindible. Es evidente que hay diferencias estratégicas sobre cómo afrontar el futuro. To voy a esforzarme en que lleguemos a acuerdos y para que las diferencias nos enriquezcan y nos nos separen. Pero si no lo conseguimos del todo y los inscritos deben elegir entre diferentes proyectos y entre mi lista y la de Íñigo, la de Miguel o las que haya, intentaré que después sigamos caminando juntos y unidos.

Sé que no es fácil pero se lo debemos a la abuela Teresa, a todas vosotras y a todos vosotros, a nuestros aliados, a la gente de nuestro país que confió en nosotros y también en los que no lo hicieron. Porque Podemos nació para cambiar las cosas y no para mirarse el ombligo. Convencido de que aún podemos rectificar y estamos a tiempo de hacerlo bien, os saluda vuestro secretario general".

 


Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.