Colau 'se carga' a un Guardia Urbano por llevar una muñequera con la bandera de España

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El Ayuntamiento de Barcelona ha expedientado a un cabo de la Guardia Urbana por llevar una muñequera con los colores de la bandera de España mientras estaba de servicio y uniformado en un dispositivo de seguridad de una manifestación. Según el consistorio, el cabo desobedeció dos órdenes directas de sus superiores ese día, una de ellas exigiéndole que se quitara la enseña.

El policía formó parte del despliegue que la Guardia Urbana activó el pasado 28 de mayo durante la marcha convocada por miembros y simpatizantes de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios contra la alcaldesa, Ada Colau.

Un millar de personas marchó aquel día con decenas de banderas españolas -algunas con símbolos preconstitucionales- por Via Laietana para protestar por la decisión municipal de expulsar a la Hermandad de los Caballeros Legionarios de Barcelona de unos terrenos que utilizan como sede desde hace años en el barrio de Sant Andreu.

En la cola de la manifestación, a la altura de la plaza Urquinaona, se encontraba el cabo de la Guardia Urbana ahora expedientado. En su antebrazo derecho lucía una muñequera de grandes dimensiones con los colores de la bandera española. Un hecho por el que un superior en la zona le llamó la atención y que le ha costado ser expedientado por el Ayuntamiento.

Según consta en la notificación a la que ha tenido acceso el diario El Mundo, la dirección de Servicios Jurídicos del Ayuntamiento considera que el cabo está acusado de violar el artículo 10 de la ley de policías locales de Cataluña.

El policía causó con su actitud «perjuicio para la imagen del cuerpo de la Guardia Urbana de Barcelona que debe actuar con absoluta neutralidad política e imparcialidad», según el informe.

El mismo escrito añade, además, que el agente desobedeció la orden directa de un subinspector de la División de Tráfico de la Guardia Urbana que se encontraba en la zona y que le conminó a quitarse la bandera al tratarse de un elemento externo al uniforme y, por tanto, prohibido. Ambas actitudes son consideradas como faltas graves en la ley de policías locales catalanes.

Si el expediente sale adelante el cabo podría ser castigado con la suspensión de funciones por más de quince días y menos de un año y la pérdida proporcional de su salario. También podría ser trasladado a otro puesto de trabajo, según consta en el régimen de medidas disciplinares de la ley de policías locales de Cataluña.

El expediente fue activado el día 4 de octubre pero el agente no recibió la notificiación oficial de la Gerencia de Recursos Humanos y de Servicios Jurídicos del Ayuntamiento hasta la semana pasada. El guardia urbano tiene ahora la posibilidad de presentar un escrito de recusación para intentar frenar la sanción.

 


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