VOX, sin complejos: el partido se opondrá a la exhumación de Moscardó y Milans del Bosch del Alcázar de Toledo

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Era simplemente cuestión de tiempo. Quieren arrasar con todo. A la izquierda no le temblará el pulso ni sufrirá el síndrome de los ‘eterno complejos’ y el pecado original del Partido Popular. Llegaron para cambiar la historia. Reescribir el pasado bajo el mantra de la 'democracia' que todo lo aguanta. Reabrir viejas heridas y volver a inyectar el odio en una sociedad que había conseguido reconciliarse completamente con su pasado. Destapar la ‘caja de pandora’ de la memoria para volver a soltar los viejos fantasmas y el cisma entre las dos Españas.

Después de fijar su punto de mira en la exhumación del General Franco del Valle de los Caídos, uno de los grandes objetivos de la mal llamada ‘Ley de Memoria Histórica’, la izquierda política de nuestro país gira sus visos hacia cualquier vestigio del Régimen. Da igual la nomenclatura del callejero que una cruz cristiana. Lo que no les gusta, ni siquiera lo discuten: lo borran. Se aniquila. Viejos vicios contemporáneos del comunismo de siempre.

¿Y qué hacen las grandes formaciones de nuestro país en una cuestión de tan basta trascendencia? Se dividen en dos bloques: los revanchistas, PSOE, Podemos, Izquierda Unida, los nacionalistas y las formaciones independentistas, unidos en su enfermiza endofobia y su odio a España… y los llamados ‘constitucionalistas’, curiosamente, en muchos casos, herederos directos de las últimas reminiscencias del franquismo, como los vestigios originales de la antigua Alianza Popular. Partido Popular y Ciudadanos ya han anunciado que se abstendrán, mirarán hacia otro lado. O lo que es lo mismo: no harán absolutamente desde las Instituciones nada para impedir que la izquierda arrase con todo. 

Ahora, también el Alcázar

Este viernes, el portavoz de Podemos en Castilla-La Mancha, anunciaba que su formación presentaría una proposición no de Ley ante las Cortes autonómicas para exigir al Estado que retire del Alcázar de Toledo las exequias del General Moscardó y Jaime Milans del Bosch, que descansan en la histórica fortificación de la ciudad imperial.

¿El motivo? Exactamente el mismo que en el caso del General Franco y el Valle de los Caídos, o el del General Sanjurjo en la Catedral de Pamplona… que curiosamente ahora la Justicia ha anulado: quieren profanar la tumba de todos los héroes de la Guerra Civil y sacarlos de allí para siempre. Aplicar la revancha contra los muertos. Si fuera por ellos, los tiraban al mar, o los quemaban directamente en la hoguera.

En una comparecencia pública, el secretario general de la formación comunista calificó de “traidores a la democracia” a estos dos héroes de guerra.

“A nosotros nos parece una vergüenza democrática para este país que estos declarados enemigos de las libertades estén enterrados aquí y puedan ser objeto de culto y de exaltación, como de hecho lo son”, manifestaba el líder de Podemos en la región.

José García Molina, que compareció frente al Alcázar para completar su puesta en escena, hacía una enfervorizada defensa de la Ley de Memoria Histórica, para apuntar como un deber “inaplazable” de la democracia española el rendir homenaje y cuidar a aquellas personas que habían “sufrido agravios e injusticias tanto durante la Guerra Civil como durante la dictadura”. Una Ley hecha a medida por y para los perdedores.

“La persistencia de alguno de esos símbolos y monumentos son un atetado contra los valores democráticos y los valores de los derechos humanos”, añadía. “Además –esos símbolos y monumentos-, están impidiendo que podamos reconciliarnos con nuestro pasado, cicatrizar las heridas y construir las bases sólidas para una convivencia democrática normalizada tanto en el presente como en el futuro”, insistió. Del cementerio de Paracuellos o de las matanzas de las Checas de Madrid, ni hablamos.

VOX, sin complejos

Entre los grandes partidos de nuestro país, además del popurrí de siglas entre el espectro patriota, tan solo VOX se opone abiertamente a la exhumación del General Moscardó y Milans del Bosch.

En comunicación directa con MEDITERRÁNEO DIGITAL, la formación de Santiago Abascal confirma que su equipo “seguirá impulsando la derogación de la Ley de Memoria Histórica aprobada por José Luis Rodríguez Zapatero en 2007 y mantenida durante las dos legislaturas del Gobierno del PP”.

“En momentos donde España afronta diversas crisis, como la territorial, causada por los separatismos regionales o la de inmigración, provocada por las mafias del tráfico de persona y las ONGs colaboracionistas – reflexionan- el presidente socialista Pedro Sánchez continúa aplicando políticas que no tienen como fin favorecer los intereses de los españoles, su bienestar y su seguridad. Al contrario, pretende -manipulando la Historia- utilizar a los españoles como rehenes de su política de propaganda ideológica”, explican desde el gabinete de prensa del partido.

VOX ya anunció su intención de acabar con la ‘Ley de Memoria Histórica’ aprobada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, el verdadero germen del odio, la 'caja de pandora'  que volvió a destapar los viejos fantasmas de las dos Españas, y que el Partido Popular, con mayoría absoluta durante la primera legislatura de Rajoy, no se atrevió a derogar. Tan culpables son unos, como los otros.


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