Trapero en el juicio del procés: 'Estábamos preparados para detener a Puigdemont'

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El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha declarado este jueves en el Tribunal Supremo que dos días antes de la aprobación de la Declaración Unilateral del Independencia por parte del Parlament los Mossos tenían diseñado un plan para detener al Govern si así lo ordenaban los jueces o la Fiscalía.

"El 27 de octubre yo llamo al fiscal superior de Cataluña y al presidente del Tribunal Superior de Justicia y les comento por teléfono que el Cuerpo está a disposición tanto de la Fiscalía como del órgano judicial, porque teníamos conocimiento de lo que había sucedido en el Parlament . Desconocíamos la trascendencia jurídica, qué era aquello, qué delitos puede haber, pero veíamos que era una cosa que aparentemente era de cierta gravedad y nos poníamos a disposición del órgano judicial, especialmente por si ordenaban algún tipo de acción en ese sentido. Acciones por cierto que teníamos previstas desde dos días antes", ha declarado Trapero.

"¿Acciones como cuáles?", le ha repreguntado el abogado del ex conseller de Interior Joaquim Forn, interesado en la precisión: "La detención del president y de los ex consellers si se nos ordenaba. Es un dispositivo que teníamos preparado".

Trapero también ha declarado que pocos días antes del referéndum transmitió personalmente al entonces president Carles Puigdemont que si se seguía adelante con el 1-O habría "necesariamente problemas de orden público y de seguridad ciudadana". En principio,sólo ha podido hacer esa precisión sobre dos reuniones clave con Puigdemont del 26 y 28 de septiembre de 2017 porque el tribunal, a petición de la defensa del ex conseller de Interior Joaquim Forn, no ha permitido a la Fiscalía preguntar por los encuentros, dado que en su día no había propuesto la declaración de Trapero como testigo.

Sin embargo, al concluir el interrogatorio de las partes el presidente del tribunal, Manuel Marchena, ha hecho uso de su facultad de preguntar y le ha pedido al testigo que explique qué le llevó a pedir esas dos reuniones con Puigdemont y Forn -y en una de ellas con Oriol Junqueras-. Y qué les había transmitido. Trapero ha reiterado que les expuso el que si se seguía adelante habría "necesariamente conflictos graves de orden público y seguridad ciudadana".

La reuniones son importantes para la acusación porque permitiría responsabilizar al Govern de los actos violentos que tuvieron lugar el 1 de octubre, lo que a su vez sustentaría la acusación por rebelión. Otros testigos no imputados -incluidos dos mandos de los Mossos- ya habían relatado en jornadas previas que Puigdemont, pese a ese aviso, dijo que no iba a atender la petición de que desconvocar el referéndum porque tenía un mandato de las urnas.

El máximo responsable operativo de los Mossos durante el 1-O, el ha expuesto este jueves ante el tribunal sus diferencias con Forn. Ha explicado que sus declaraciones públicas diciendo que los Mossos permitirían la votación cayeron "muy mal" en el Cuerpo. "Hicimos un comunicado para decir que no estamos de acuerdo con que dice. Al final es un político. Pienso que había un punto de irresponsabilidad, pero el Cuerpo tiene la fuerza que tiene en ese sentido".

Anteriormente, Trapero había explicado que también discrepó de la afirmación de Forn de que los Mossos no aceptaban el nombramiento como coordinador del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos. El mayor ha subrayado que en ningún momento ellos dijeron que no lo aceptaban. No se "compartía" la decisión de la Fiscalía de hacer esa designación, pero se aceptaba. Pese a esas diferencias con su responsable político, ha precisado que le mantenía perfectamente informado de todas las decisiones fiscales y judiciales sobre el referéndum. "A Forn le informé de todas las actuaciones".

La parte del interrogatorio más encendida ha sido aquella en la que el fiscal Zaragoza ha preguntado sobre la responsabilidad concreta de cada cuerpo -Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional- en el cumplimiento de la orden de cerrar los colegios electorales e impedir la votación. La tesis del Ministerio público es que era una tarea asignada a los Mossos, que si veían la necesidad podían pedir ayuda a los otros cuerpos. Pero Trapero ha sostenido que la Guardia Civil y la Policía eran los encargados de cerrar los colegios en los que se encontraban con resistencia.

Fuente original: El Mundo


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