▶️ El Papa Francisco le da unos azotes en el culete a Pedro Sánchez por la 'ideología sectaria' del Gobierno de España

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Rompiendo con la tradición, el Papa Francisco ha dirigido un fuerte discurso de ocho minutos sin papeles a los siete miembros de la delegación española después de haberle recibido en privado a al presidente del Gobierno durante 35 minutos a primera hora de la mañana del sábado.

El objetivo de Francisco era enviar un mensaje directo a España y a Europa sobre el peligro de la deriva de los nacionalismos y las ideologías en una etapa de grave crisis económica, que puede ser peor que la crisis de 1929.

Sentado al fondo de su biblioteca y con los siete miembros de la delegación española -incluida Begoña Gómez, la esposa del presidente- sentados a ambos lados a distancia pero sin mascarillas, el Papa les comentó que «la política no es sólo un arte, también para los cristianos es un acto de caridad» que «muchas veces lleva al sacrificio, de la propia vida, de la privacidad…» pues resulta difícil construir al mismo tiempo «el país, la nación y la patria».

En tono sereno, Francisco les ha comentado cada uno de los tres aspectos, y les ha pedido explícitamente «transmitan a los miembros de su parlamento lo que piensa el Papa de esto. Y el gran respeto por la vocación política, una de las grandes formas de la caridad».

Consolidar el país consiste en ocuparse del desarrollo económico y las infraestructuras, lo cual «es desgastante». Pero es todavía más difícil «consolidar la nación, no solo cuidar la frontera, que es muy importante, sino la nación como organismos de leyes, de modos de proceder». Entre otros motivos porque «consolidar la nación a veces supone dificultades de entendimiento con los localismos. En todos los países los hay».

Pero el centro de su mensaje era que «lo más difícil es hacer progresar la patria, porque entramos en una filiación. Es algo que hemos recibido, y algo que tenemos que dar a nuestros hijos. Estamos de paso en la patria».

El problema es que en el modo de recibir y transmitir la patria «entran en juego las ideologías», y la situación actual recuerdo la descrita en el libro «Síndrome 1932», de «un intelectual italiano del Partido Comunista».

El Papa Francisco es comunista

Ese libro, según Francisco «se refiere a Alemania, obviamente. Caído el imperio de Weimar empezó una ensalada de posibilidades para salir de la crisis. Ahí empezó una ideología, el camino del nacionalsocialismo, y siguió hasta llegar a lo que conocemos: al drama de Europa con esa patria inventada por una ideología». Un cuadro parecido al que esbozan algunos partidos en tres o cuatro países de la Unión Europea.

En tono serio, el Papa ha insistido en que «las ideologías sectarizan, las ideologías deconstruyen la patria, no construyen. Hay que aprender de la historia eso. En este libro el autor, con mucha delicadeza, hace un parangón con lo que está ocurriendo en Europa: ‘cuidado que estamos haciendo un camino parecido’. Vale la pena leerlo».

Hacia el final de sus palabras, Francisco ha recapitulado «las tres vertientes de hacer crecer el país, consolidar la nación y construir la patria. Es muy triste cuando las ideologías se apoderan de la interpretación de una nación, de un país y desfiguran la patria».

El Papa, que tenia aspecto cansado y preocupado, se ha despedido en su estilo familiar habitual: «Señor presidente, le agradezco su visita. Me gratifica mucho, y les pido por favor que recen por mí. Y los que no rezan, porque no son creyentes, al menos mándeme buena onda que me hace falta».

Francisco había dialogado previamente en privado con Pedro Sánchez durante unos 35 minutos pero, siguiendo el protocolo, nunca comenta los temas tratados. Parte de su comunicación consiste en entregar obsequios que llevan «mensaje».

En esta ocasión, además de las tres encíclicas y otros cuatro documentos de referencia de su pontificado, Francisco ha regalado al presidente del Gobierno un bajorrelieve en bronce de una madre con un niño en brazos, que tiene como fondo la plaza de San Pedro y la impresionante estatua contemporánea de los inmigrantes que llegan en barca.

En primer plano figuran unas manos que se estrechan en gesto de bienvenida y al pie, en italiano, una leyenda muy clara: «llenemos las manos de otras manos». Según la nota de acompañamiento del Vaticano, es una «obra dedicada al tema de la misericordia, de la acogida y de la fraternidad».

El mandatario español le ha obsequiado, a su vez, con un facsímil del Libro de las Horas de Juan Rodríguez de Fonseca, obispo de Burgos y embajador de los Reyes Católicos para varias misiones en Europa.

El presidente del Gobierno había acudido al Vaticano acompañado por su esposa Begoña Gómez en una mañana de lluvia, que deslució la habitual ceremonia de bienvenida en el patio de San Dámaso a cargo de la Guardia Suiza. Ambos llevaban elegantes mascarillas negras a juego con traje y vestido oscuros.

Después del encuentro con el Papa, Sánchez se ha reunido a con el «número dos» de la secretaría de Estado, Paul Richard Gallagher, y ha abandonado el Vaticano a las once de la mañana del sábado sin encuentro con los periodistas.

Pedro Sánchez se reúne con el Papa Francisco en el Vaticano

Han pasado siete años desde la última visita de un presidente del Gobierno español, la de Mariano Rajoy en abril de 2013, pero el protocolo, incluso simplificado a causa de la pandemia, sigue siendo impresionante, sobre todo el recorrido por los largos pasillos del Palacio Apostólico, donde cuadros y esculturas de museo son la decoración habitual.

Por fortuna, Francisco sigue de cerca los asuntos de nuestro país, pues realizó una parte de sus estudios en Alcalá de Henares, y conoce de primera mano tanto la situación política como los proyectos legislativos sobre eutanasia, aborto y escuela privada.

El escuetísimo comunicado posterior del Vaticano, no menciona los temas tratados en privado con Pedro Sánchez, y resume todo lo demás en dos párrafos. El primero y más importante indica: «Los coloquios en la Secretaría de Estado se han dedicado a las relaciones bilaterales y a las cuestiones de interés común que atañen a la Santa Sede y a España. También se ha subrayado la oportunidad de un diálogo constante entre la Iglesia local y las autoridades gubernamentales», seguramente porque es escaso en España

El segundo párrafo añade: «Posteriormente, se han abordado algunos temas de carácter internacional como la emergencia sanitaria actual, el proceso de integración europea y las migraciones».

El Papa Francisco pide a Europa que 'regularice a todos los inmigrantes'


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