#Multiculturalismo Se multiplican en Europa los ataques de ácido

acido

María Ángeles sólo se defendió del ácido cerrando los ojos. Enseña la foto de ese ataque sólo a escondidas, para que no la vea su hijo. Para protegerle. Su rostro bello se había derretido y estaba plagada de manchas rojas, puntos de sutura... "Ya han pasado cinco años y justo el mismo día del aniversario se graduó mi hijo", cuenta a Crónica del diario El Mundo. Ha rehecho su vida. Se ha recuperado de las heridas. Van tres operaciones. "Quizás este año la cuarta". El ataque fue en Madrid, en la calle Río Ulla, a las 10:35 horas del 20 de junio de 2012. Desde entonces, cientos de ataques en España, Alemania, Francia, Rusia, Bélgica, Portugal, Francia, Suecia, Italia y, por encima de todos, Reino Unido. Una pandemia.

Los atentados con ácidos o sustancias corrosivas, que pueden ser productos de limpieza como el tradicional salfumán o agua fuerte (ácido clorhídrico) o, el más frecuente, ácido sulfúrico, se han multiplicado exponencialmente en Reino Unido y, muy especialmente, en Londres donde, en 2016, se denunciaron 394 casos de un total de 720 en el país; en 2015, 322; en 2014, 182, según la Policía Metropolitana.

En 2017, la epidemia continúa. Resham Khan y su primo Jameel Muhktar venían, el 21 de junio, de celebrar el 21 cumpleaños de ella. John Tomlin, de 24 años, un muchacho blanco con tatuajes de lágrimas falsas fue el autor. Resham y su espíritu de superación la han convertido en una heroína en Londres. Las cifras colocan a la ciudad del Támesis como la capital mundial de este tipo de embestidas que, en muchas ocasiones, dejan ciegas a las víctimas, si el ácido cae sobre los ojos.

Y no es sólo cosa de adultos. En abril, un pequeño de 12 años fue detenido en Toulon, La Provenza, Francia, por intentar rociar con una botella llena de salfumán a agentes policiales. Lo había lanzado desde una quinta planta. Dentro de su apartamento encontraron otro recipiente con la misma sustancia. Por suerte, el chiquillo no tuvo tino.

Ese mismo mes, en Logroño, otro ataque en España, sí tuvo consecuencias. Una mujer lanzó ácido a la cara de una vecina del número 4 de la calle Conde Superunda. Ésta padeció quemaduras de primer y segundo grado en el cuello, en el rostro, en la lengua, en los brazos y, otras aún más profundas, en el pecho. Se desconocen las razones del delito, sólo se sabe que la atacante se hizo pasar por cartera para entrar en el edificio.

Este caso está pendiente de juicio, en el de Juan Pablo, el científico agredido en Valencia, la pena fue de 12 años para el sicario. En el de María Angeles, a su ex marido, le condenaron a 18 años y seis meses y a quien contrató él, a 13 años y seis meses.

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