Última actualizaciónVie, 03 Jul 2020 11am

España

#HayQueEcharlos Coitus interruptus de Unidos Podemos en la Puerta del Sol

podemos-hayqueecharlos

No fue el lleno arrasador que Podemos pronosticaba, pero tampoco un gatillazo catastrófico. La formación neocomunista se quedó a medio gas este sábado en la madrileña Puerta del Sol, su enclave talismán, en el que vieron nacer el 15-M y el que reventaron hace dos años con una 'Marcha del cambio' que desató la épica del partido morado. 

No se vio ese magnetismo en esta concentración, a pesar de la magnitud histórica que la dirección ha tratado de darle y del inmenso despliegue de producción para que fuera un éxito inapelable. Y necesitaban que lo fuese. Con el músculo de la calle, Pablo Iglesias trata de amortiguar el fracaso que su iniciativa recibirá en el Congreso, donde no aspira a sumar más votos para su moción de censura que los de ERC (9), Bildu (2) y, quizá el PDECat (8).

Ya por la mañana, el secretario general del partido había advertido a la directiva de los "riesgos" de una moción concebida, según reconoció, como parte de la estrategia para ganar las elecciones en el 2020. Les explicó entonces que la hoja de ruta quiere marcar una dicotomía de legitimidades, la del Parlamento frente a la de las calles; encasillar a quienes no secunden su iniciativa como sostén del PP; y construirse una imagen de estadista en el debate de una moción que, aunque fallida, cree que puede impulsar a los morados hacia la victoria electoral.

¿Es arriesgado? Sí, pero asume el peligro. "Nosotros sabemos que la moción de censura no va a prosperar. Sabemos que no voy a ser presidente del Gobierno", reconoció, para insistir en que el objetivo de la moción es dañar a otras fuerzas en las que "crear contradicciones" para obligarlas a "ceder" y "compartir" esta estrategia. Una OPA hostil en toda regla para aglutinar todo el voto de izquierdas y hacer desaparecer al PSOE.

podemos-sol

Si los miles de personas y los huecos vacíos en la plaza fueron o no amortiguador suficiente para salvar a Iglesias del fracaso en el Congreso, es un debate abierto a reflexión. También lo es la ausencia en el escenario de Íñigo Errejón, el secretario de Análisis Estratégico, que acudió a la concentración pero no subió a pronunciar discurso alguno. Hubo 15 oradores y por qué no habló es una incógnita, pero él sabe bien que sus silencios suelen alimentar el ruido de una pugna interna que no le conviene resucitar.

En el escenario, entre otros, Pablo Echenique, Irene Montero, representantes de todas las confluencias podemitas y Aberto Garzón, de Izquierda Unida. En el cierre del acto, Pablo Iglesias que hizo un discurso mitinero y puso en manos de los ciudadanos el veredicto del éxito o el fracaso. "Esta moción de censura la vamos a ganar con la sociedad civil, porque este país es mejor que su Parlamento", defendió y apeló al "orgullo de la clase obrera" frente a los diputados a quienes denominó "vendepatrias"

Mucho postureo y demasiado circo mediático para quedarse en un coitus interruptus sin precedentes. Ni en el Congreso ni en las calles, la formación neocomunista consigue ya marcar la agenda política española. Duro golpe de realidad para los podemitas: hay vida más allá de Twitter.

 


Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.