EXCLUSIVA. Ruido de sables: un General del Ejército da un paso al frente y habla sobre la situación en Cataluña

ejercito catalunya

El militar con una de las hojas de servicio más impolutas de la Historia de España explica en exclusiva para todos los lectores de MEDITERRÁNEO DIGITAL cuál sería la fórmula perfecta para acabar con el problema catalán. Ante la inacción del presidente Gobierno en funciones, es hora de conocer todos los resortes que permite la Ley para preservar la unidad de España. ¿Qué acción tomaría el General Manuel Fernández-Monzón para hacer frente a los disturbios de las ciudades catalanas?

Sentencia del procés: los líderes independentistas, condenados por sedición y malversación

¿Quién es el general Monzón?

Manuel Fernández-Monzón Altolaguirre es uno de los militares con una de las hojas de servicio más extensas e impolutas de nuestra historia reciente. Nació en Madrid el 11 de mayo de 1934, hijo del comandante de Infantería Manuel Fernández Monzón, laureado de San Fernando y asesinado en Paracuellos en 1936.

Ingresó en la Academia General Militar en 1950 y en la Escuela de Estado Mayor en 1957. Tras ascender en 1962 a capitán de Infantería, cursó un año en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, luego fue destinado al Sáhara y, desde 1965, a la Tercera Sección (Inteligencia) del Alto Estado Mayor. En 1966 se licenció en Derecho por la Universidad Complutense y fue nombrado secretario general del Servicio de Contraespionaje. Entre 1969 y 1970 formó parte del Servicio Internacional de Inteligencia con el que España operó en la enemiga Unión Soviética a principios de los años setenta, en plena Guerra Fría.

General Fernández-Monzón: 'El Ejército actuará si está en peligro la unidad de España'

En 1972 ingresó en el recién creado Servicio Central de Documentación de la Presidencia del Gobierno (SECED), conservando su destino en el Alto Estado Mayor. En 1974 fue director del gabinete del Ministro de Información y TurismoPío Cabanillas. Ascendido a comandante, fue destinado a la Segunda Sección (Económica) del AEM, donde dirigió el Departamento Energético. En 1980 ascendió a teniente coronel y fue nombrado director del gabinete y portavoz del ministro de Defensa Agustín Rodríguez Sahagún, confirmándole en ese mismo cargo en 1981 el nuevo ministro de Defensa, Alberto Oliart.

En 1988 ascendió a general de Brigada de Infantería, obteniendo el mando de la Brigada Mecanizada Maestrazgo nº 3 y el cargo de gobernador militar de Murcia y Cartagena. En 1989 fue destinado como inspector del Arma de Infantería, en el Cuartel General del Ejército. Su último cargo militar fue el de subdirector de la Escuela Superior del Ejército y jefe de la Escuela de Mandos Superiores. En 1991 pasó a la reserva activa. Entre 1993 y 1996 fue inspector-jefe de la Policía Municipal de Madrid. En 2001 realizó misiones de inteligencia al frente de equipos de la OTAN en Pakistán y Afganistán.

¿Qué es el artículo 116 y el Estado de Excepción en Cataluña?

Un 155 de verdad, no como el de Rajoy más la Ley de Seguridad Nacional

En opinión del General, en primer término aplicaría el artículo 155 de nuestra Constitución, si bien en unos términos más duros: “no se trata de sustituir a las autoridades de la autonomía catalana, sino de suspender la autonomía catalana” para “nombrar inmediatamente un delegado de gobierno, un gobernador general en Cataluña con todos los poderes”. “En segundo lugar y paralelamente”, Fernández-Monzón aplicaría “el art. 16 de la Ley de Seguridad Nacional” para “que el presidente del Gobierno se haga cargo del mando de todas las fuerzas y cuerpos de seguridad autonómicos”, es decir; sustituir la figura del máximo responsable de los Fuerzos y Cuerpos de Seguridad del Estado, el cual estos días parece haberse preocupado más por salir de cena en restaurantes de lujo de la capital que por acabar con los disturbios violentos de las ciudades de la región catalana.

Marlaska, ministro del Interior, cenando en un restaurante de lujo mientras Barcelona arde

monzon

Y si fuera necesario, proclamación del Estado de sitio

Si las vías más laxas se mostraran insuficientes, el General aboga por “en tercer lugar, proceder a la proclamación el Estado de sitio, reconocido en el artículo 116 de la Constitución”. Como consecuencia de la instauración de dicho estado de excepción previsto en nuestra Carta Magna, “en vez del Código penal común”, se aplicaría “el Código de justicia militar” para que “el ejército actúe y recupere el dominio del territorio de Cataluña por presencia”.

Como acertadamente subraya el que en su día fue secretario general del Servicio de contraespionaje, “el empleo de la fuerza no tiene por qué ser violento, a no ser que los violentos hagan frente a la fuerza del Estado”. Según Fernández-Monzón, “la fuerza se está confundiendo con violencia”, cuando “todos los tratadistas y todos los filósofos políticos están plenamente de acuerdo en que el rango fundamental de la existencia de un Estado es la fuerza y la fuerza no tiene por qué actuar violentamente”. Toda una declaración de sensatez esgrimida por un alto militar de nuestro frente a los complejos de quienes abogan por tolerar el desorden público en una de las regiones de nuestro país.

¡VOX solicita la aplicación del Estado de excepción en Cataluña!

Carros de combate en Barcelona

Ante el absurdo de la inestable situación en la capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña, Fernández-Monzón recuerda que él incluso ha “tenido el gesto jocoso en algunas ocasiones en los medios de comunicación de decir que podrían ponerse 5 carros de combate al mando de un joven teniente de 22 años en la plaza de Sant Jaume en Barcelona y cuando alguien le dijera -¿usted que hace aquí?-, él contestara -estamos aparcados, no hacemos nada, que nos vean-”. Nuestro General, genio y figura hasta la sepultura.

De hecho, una anécdota o broma que podría ser fácilmente materizable ya que, como apunta el General, “como se permiten el lujo de estar anunciando dónde van a hacer las concentraciones y las manifestaciones” pues “que se encuentren en la Estación de Sants, en el aeropuerto o en la plaza de Cataluña, una sección o una compañía de carros de combate”. ¿Se imaginan lo que durarían los pijoprogres que tiran ácido a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la ciudad condal pero que luego se esconden tras ellos cuando van a manifestarse a la capital?

Patriotas revientan la manifestación de la extrema izquierda en Sol, que pide protección policial

Como bien señaló Maquiavelo en su obra El Príncipe: “el que tolera el desorden para evitar la guerra, tiene primero el desorden y después la guerra”. Toda una maravilla literaria que siglos más tarde sigue demostrando su absoluta traslación a los más que episodios de violencia iniciados desde que el pasado lunes el Tribunal Supremo condenara por sedición, malversación de fondos públicos y desobediencia a los líderes independentistas.

Menos mal que aun existen figuras con verdadero sentido de Estado como la del General Fernández-Monzón, quien se atreve a recordar las verdaderas medidas legales que deberían estar siendo aplicadas por nuestro nefasto Gobierno en funciones.

Quim Torra anuncia otro referéndum de autodeterminación en Cataluña


Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.