España | Economía

Ada Colau se carga la Fórmula1 y las motos en Barcelona

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La Fórmula 1 y MotoGP entrañan dos pilares fundamentales a la hora de generar riqueza en Cataluña. En apenas dos fines de semanas, estos eventos produjeron en 2015 la cifra de 340 millones de euros, según un estudio publicado por DEP Institut.

Y todo ello con la consiguiente oposición de Ada Colau y el consistorio de Barcelona, que nada más acceder al cargo decidieron que este tipo de eventos "no eran prioritarios" para la ciudad y fueron calificados como "elitistas".

¿Le sobran a Cataluña esos 340 millones de euros? ¿No quieren acoger a más de 75.000 visitantes en la Ciudad Condal?

En una de sus primeras apariciones ante la prensa, Colau esbozó la siguiente reflexión: "¿La prioridad es garantizar becas comedor, con 4,5 millones de euros, o lo es destinar cuatro millones en la Fórmula 1? Barcelona debe fijar sus prioridades, que son los derechos fundamentales y la democracia, y, ante todo, las personas", dijo la alcaldesa.

Colau ha obviado de las advertencias de múltiples expertos economistas, que desaconsejaban que no despreciase los beneficios que este tipo de eventos producen para la ciudad de Barcelona.

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, dijo en su última comparecencia en 2015 que pese a que el gobierno municipal considera que subvencionar "la Formula 1 no es una prioridad", no se hará "una retirada abrupta por las consecuencias perjudiciales" que se pudieran derivar de su impacto.

El hecho es que Colau, en plena guerra con el sector hotelero, pretende que los empresarios del sector dejen de recibir 20 millones de euros que generan estos dos eventos en apenas cuatro días.

Montmeló se encuentra a media hora en coche de la Ciudad Condal, y dos de cada tres asistentes a la Fórmula 1 deciden quedarse en Barcelona a pernoctar, mientras que en MotoGP lo hace la mitad de los visitantes. Los que siguen la competición de las cuatro ruedas se gastaron una media de 1.008 euros por ese fin de semana, mientras que los moteros se dejaron 533 por persona.

Un último aspecto que Colau desprecia con su insistencia de pasar de las competiciones de motor en Montmeló son los puestos de trabajo directos. Las carreras generan en el Circuito de Catalunya trabajo para 4.423 personas, mientras que otros 10.000 puestos son temporales.

Uno de los hombres fuertes de Dorna –organizadora del Mundial de MotoGP– y vicepresidente del Barcelona, Manel Arroyo, no tiene dudas en que sería un error de bulto alejar el motor de la capital: "Es increíble que tengamos que recordar periódicamente las bondades de la infraestructura. Cuando su actividad se defiende sola...".

En 2017, Barcelona volverá a sentarse en una mesa para negociar el futuro de Montmeló.

 

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