Raúl Macià, el catalán que está en la cárcel por colgar la bandera de España en Balsareny

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Después de cuatro meses un juez imputa a los tres Mossos que mandaron al catalán a prisión.

Los colores de la bandera española siguen sin sentirse en Cataluña. Por ello, Raúl Macià, de 40 años, sigue en prisión. Este vecino de la localidad de Balsareny (Barcelona), fue perseguido, desde el pasado 10 de octubre, y acosado por tres Mossos d'Esquadra tras protagonizar un gesto insólito que se ha hecho viral: trepó por la fachada de su Ayuntamiento para colgar la bandera española que el alcalde se había negado a colocar en el balcón. Esto gesto, que incumple la Ley 39/1981, del 28 de octubre, en su artículo cuarto, lo mantiene en prisión desde hace cuatro meses.

La alcaldía, regida por ERC, junto a Podemos y la CUP, se negó a colocar el símbolo de España a media asta incluso en el homenaje a las víctimas de los atentados ocurridos en Barcelona y Cambrils en agosto, colmando la paciencia de los vecinos.

Por ello, algunos habitantes de Balsanery fabricaron un mástil para subirlo a la fachada del Ayuntamiento y colgarlo con la bandera de España a media asta, y un crespón negro en señal de luto. "La fuimos a colocar en su sitio", relató entonces Macià. El catalán escaló hasta el balcón de la casa consistorial y estuvo un mes detenido. Uno de los Mossos de Esquadra, familiar de quienes gobierna el municipio, le denunció.

Tras los hechos, el joven quiso defender sus pensamientos e intenciones. "Los catalanes que estamos orgullosos de ser españoles no nos sentimos representados por mi Ayuntamiento", explicó Raúl, "los independentistas del PDeCAT y ERC están en la oposición. Pero gobierna una marca blanca de Ada Colau, Gent de Balsareny, que ha engañado a los votantes en las elecciones: se hicieron pasar por constitucionalistas, pero en realidad son comunistas", añadió Macià.

Dos días después de los atentados de las Ramblas y Cambrils, el alcalde de Podemos, Albert Neiro, se negaba a hacer caso a sus vecinos, entre ellos Raúl, para dar dos minutos de silencio en memoria de las victimas, hasta que al final los concedió. "Hablé con Neiro y le dije que había que poner las banderas a media asta, y que en el balcón faltaba la española, pero se negó a colocarla", afirmó Raúl. Apenas 15 horas después Neiro ordenó retirarla de nuevo.

La noche del catalinismo

El problema comenzó la noche del 10 de septiembre, cuando los independentistas de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) organizaron una marcha nocturna de antorchas en numerosas poblaciones catalanas. Con ello, la localidad Balsareny se unió a esta propuesta, con una población de 3.500 habitantes situada en el corazón de Cataluña.

Raúl, que recorría las calles de su pueblo, se vio sorprendido por un coche camuflado de los Mossos. Dos agentes, que se encontraban en su interior salieron y les obligaron a identificarse. "Mis compañeros se pusieron nerviosos, y uno de los agentes avisó por el pinganillo; tras esto nos vimos rodeados por cuatro coches patrulla", explicó Raúl, "también vino de paisano un vecino de Balsareny que es mosso, y que siempre me reconoce con aires chulescos que es separatista", apostilló.

Tras casi 20 minutos retenido, los Mossos, que les seguían desde 50 metros más atrás, les permitieron seguir su camino, pero les prohibieron expresamente acercarse a las dos plazas del pueblo en las que se iban a concentrar los independentistas de la ANC. "Cuando nos encontrábamos a dos calles de una de las plazas que nos habían prohibido pisar, apareció un furgón de antidisturbios de los Mossos. Se bajaron siete u ocho agentes y se dirigieron a nosotros en formación, para que nos desperdigáramos", reconoce antes de puntualizar: "Nos trataron como si fuéramos terroristas. Éramos siete personas incluyendo a nuestros hijos, tres niños, entre ellos una pequeña de 18 meses", finalizó.

Tres Mossos imputados

Una juez de Manresa, que el pasado 10 de febrero decidió hacer declarar como imputados a los tres Mossos d'Esquadra que enviaron a prisión a Raúl Macià, les puede condenar e inhabilitar.

En su denuncia, los agentes de la policía autonómica acusaron a Macià de insultarles y de promover el boicot contra un acto independentista que se organizó el pasado 10 de septiembre, víspera de la Diada.

La Junta de Tratamiento que, tras estudiar la denuncia interpuesta por los Mossos, decidió enviar a la cárcel a Raúl Macià, puesto que se encontraba en tercer grado por una pelea que aconteció en el año 2009.

La juez, que escuchó numerosos testigos que relataron exactamente lo que ocurrió, ha decidido imputar a los tres agentes que enviaron a prisión al joven al considerar que podrían haberlo denunciado falsamente por su odio hacia España.

María Juher Layret, abogada de Raúl, espera que estor tres agentes sean procesados por acoso, falsa denuncia y delito de odio, unos delitos que conllevarían su inhabilitación y penas de cárcel.


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