España | Castilla y León

Cuando los podemitas presumían de la violencia y la guillotina para cambiar la historia

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Pablo Casado, diputado en el Congreso y portavoz del Partido Popular, ha hablado hoy ante los medios sobre el desafío independentista de Cataluña. En su intervención, el vicesecretario general de comunicación del PP, ha hecho alusión a los hechos que se produjeron en 1934 cuando Lluís Companys declaró desde el balcón de la Generalitat la República Catalana. El invento duró 10 horas y el president fue arrestado por el Gobierno de la II República y enviado a prisión junto con los miembros de su Govern, condenado por un delito de sedición.

Casado quería insinuar que Puigdemont podría acabar entre rejas como Companys si decide declarar la independencia unilateral desde el Parlament. Sin embargo, las hordas podemitas y de la izquierda más radical han querido ir más allá e intentar leer entre líneas para buscar la polémica. Lluís Companys fue fusilado en 1940 por orden del General Franco. Crear noticia. La famosa posverdad que tanto le gusta a los progres.

Pablo Iglesias, líder de Podemos, que ha ido variando su postura sobre el referéndum de Cataluña y ya está a solo un paso de declararse independentista, ha dicho en Twitter que: "Casado dice que Puigdemont puede acabar como Companys, que fue torturado y fusilado. O es un ignorante o es un provocador irresponsable". Precisamente, una de las periodistas le preguntó a Casado por esto y el portavoz del PP aseguró que él se refiere exclusivamente a los hechos de 1934, no al fusilamiento.

Sin embargo, los de las camisas blancas, que piden dialogar con los golpistas, han sacado la artillería pesada. Molestos y aún escocidos porque en Barcelona se movilizaran un millón de personas con banderas de España, ahora buscan un nuevo objetivo. Todo vale para desgastar al enemigo.

Por fortuna, la hemeroteca pone a cada uno en el lugar que le corresponde.

Irene Montero, número dos de la formación neocomunista, escribió en su cuenta de Twitter que: "#FelipeNoSerásRey que vienen nuestros recortes y serán con guillotina".

Pablo Iglesias, amante también del método popularizado durante la Revolución Francesa dijo lo siguiente: "Alcalde de Leganés: 4 sueldos, 2 viviendas y mucha cara. Hacen falta más recortes sí...pero con guillotina".

Íñigo Errejón, también se mostró abiertamente defensor de la violencia: "El nazismo fue derrotado por 20 millones de soviéticos que dieron su vida. No tengo problema con el uso de la violencia".

Pablo Soto, concejal de Ahora Madrid, amenazó públicamente con matar a un ministro: "Matar a un ministro, ¿cuántos años de cárcel son? #CalculadoraEnMano".

Estos son los que hoy se escandalizan porque Pablo Casado insinúe que Puigdemont puede acabar en la cárcel. Los mismos que condenan "la brutal represión de la Policía en Barcelona" o dicen sin pudor que "en Cataluña hay presos políticos", pero callan como hienas con las carnicerías callejeras y las detenciones en Venezuela de Nicolás Maduro

La catadura moral de la izquierda podemita y su doble vara de medir, es tan populista, demagógica y amoral que ya no da ni asco.

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