• Portada
  • España
  • Opinión
        • Edgar Sánchez Agulló

          Editorial

          
          Editorial
          Mediterráneo Digital lanza su edición papel
          Miércoles, 06 Junio 2018
          El proyecto de MEDITERRÁNEO DIGITAL sigue creciendo imparable. Convertidos ya en toda una referencia mediática a...
      • Alejo Vidal-Quadras

        Alejo Vidal-Quadras

        
        IMAGE
        Alejo Vidal-Quadras
        Violencia política
        Martes, 16 Abril 2019
        La democracia se basa en principios básicos cuyo incumplimiento la ponen en peligro, la degradan y pueden llegar a...
      • David Enguita

        David Enguita

        
        IMAGE
        David Enguita
        Soy Gay, católico y sin diagnóstico de 'Rareza'
        Lunes, 01 Abril 2019
        Tenía cierta ilusión y sobre todo mucha esperanza puesta sobre la entrevista del Papa Francisco en 'Salvados', frente...
      • Erik Encinas

        Erik Encinas

        
        IMAGE
        Erik Encinas
        La violencia y el odio se extienden por España
        Jueves, 18 Abril 2019
        Hace ya un tiempo que vengo alertando sobre el peligro que supone el fin de la política y el inicio de caminos...
      • Iñaki Anasagasti

        Iñaki Anasagasti

        
        IMAGE
        Iñaki Anasagasti
        EH Bildu apoya la dictadura venezolana
        Lunes, 01 Abril 2019
        Fíjense en esta fotografía. Es Miren Larrion, parlamentaria de Bildu y candidata a concejala en Gasteiz. A su lado...
      • Jesús Muñoz

        Jesús Muñoz

        
        IMAGE
        Jesús Muñoz
        ADÑ en la calle por la Unidad de España
        Martes, 12 Febrero 2019
        De los innumerables asuntos que hacen insufrible la situación de la España actual, el de la desmembración de la...
      • Jordi Garriga

        Jordi Garriga

        
        IMAGE
        Jordi Garriga
        Notre-Dame y sus Quasimodos
        Miércoles, 17 Abril 2019
        Quasimodo, el jorobado de la catedral de Notre-Dame, es uno de los personajes más universales de la literatura de...
      • Juan Vicente Santacreu

        Juan Vicente Santacreu

        
        IMAGE
        Juan Vicente Santacreu
        No todas las dietas son buenas #Masby
        Domingo, 31 Marzo 2019
        Todos hemos hablado alguna vez de las dietas y hasta algunos hemos seguido alguna en nuestra vida. La mayoría...
      • Miguel Bernad

        Miguel Bernad

        
        IMAGE
        Miguel Bernad
        Los ejes del Sistema
        Sábado, 13 Abril 2019
        Los ejes del Sistema. Lo que los españoles demandamos a los predicadores que nos representan el 28 de abril. 1º.- Un...
      • Pilar Enjamio

        Pilar Enjamio

        
        IMAGE
        Pilar Enjamio
        Síndrome Post Traumático en la última víctima de El Chicle
        Sábado, 13 Abril 2019
        La terrible situación vivida y que recordará en multitud de ocasiones, no sólo a través de terrores nocturnos o...
      • Ramiro Grau

        Ramiro Grau

        
        IMAGE
        Ramiro Grau
        La Casta Política o los intereses creados
        Jueves, 18 Abril 2019
        Es cierto que el señor Rajoy fue un buen mandatario de Bruselas, pero sólo hizo lo que le convenía a la “clase”...
  • Sucesos
  • Identitarios
  • Sociedad
  • Finanzas
  • Gente y TV
  • Historia
  • Feminismo
  • MD Sports
  • Humor
  • Sexo

Jue04182019

Última actualizaciónJue, 18 Abr 2019 2pm

España | Casa Real

El Rey Felipe VI pide 'respeto a las Leyes' en su mensaje de Navidad

felipevi-navidad

En su tradicional discurso de Navidad, Su Majestad el Rey hizo un llamamiento a cuidar la convivencia, a desterrar la intolerancia y a respetar las leyes que "garantizan nuestra democracia y libertad".

En un mensaje a los independentistas catalanes, Felipe VI remarcó que, vulnerar las leyes democráticas "solo lleva a tensiones y enfrentamientos estériles que no resuelven nada" y "al empobrecimiento moral y material de la sociedad".

El jefe del Estado subrayó que la convivencia "democrática" debe estar basada en la voluntad de "construir y no destruir, de engrandecer y no de empequeñecer, de fortalecer y no de debilitar".

En el Mensaje de Navidad -que dirigió desde su despacho habitual del Palacio de La Zarzuela- Don Felipe animó a aprovechar la recuperación económica para corregir las desigualdades y fortalecer la cohesión social de España.

«En estas horas de la Navidad quiero desearos, junto a la Reina y nuestras hijas Leonor y Sofía, unas felices fiestas y nuestra esperanza de que el 2017 sea un año mejor para todos. Y en una noche como la de hoy, a tantas familias que han sufrido las recientes inundaciones en nuestro país, quiero decirles especialmente que las tenemos muy presentes.

Navidad es nacimiento, y celebrar con alegría lo que nace es tener fe en el futuro. Es en momentos como estos, cuando los sentimientos personales y colectivos de afecto, de amistad y de fraternidad, creados a través de nuestra convivencia, nos recuerdan el gran patrimonio común que compartimos. Un patrimonio que merece el cuidado de todos y que todos debemos ayudar a proteger como lo mejor que tenemos y somos; como lo mejor de lo que nos une.

Como es tradición, permitidme esta noche que comparta con vosotros algunas reflexiones sobre nuestro presente y sobre nuestro futuro, procurando extraer de todo lo que hemos vivido, especialmente durante este 2016, aquello que mejor nos ayude a seguir adelante.

Trabajo duro y honesto

Siempre se ha dicho que los momentos más difíciles de la vida son las mejores oportunidades para descubrir nuestra fuerza interior, para comprobar nuestro carácter, nuestra verdadera dimensión. A lo largo de este año he estado en diferentes lugares de nuestra geografía nacional. Y tengo que deciros que, en todo ese recorrido por nuestros pueblos y ciudades he visto dificultades y problemas para muchos de nuestros compatriotas; pero también trabajo duro, honesto, sacrificado; mucha capacidad y talento; y, sobre todo, determinación, ganas de salir adelante.

He comprobado, una vez más, el valor que tiene en nuestra sociedad la familia, porque su ayuda ha permitido a muchos sobrellevar los peores momentos. He conocido a trabajadores y profesionales, hombres y mujeres que, con su esfuerzo sereno, durante estos largos y difíciles años, sin desfallecer ni resignarse, sostienen con gran dignidad y coraje a sus familias, sus vidas y sus trabajos.

Ilusión y sacrificio

He visto, también, en muchos compatriotas la decisión de asumir riesgos para crear o defender puestos de trabajo, y el valor para levantarse y reemprender la tarea después de haber visto destruidas obras hechas con ilusión y gran sacrificio.

Podría dar, además, innumerables ejemplos de solidaridad. Muchos de vosotros entregáis con generosidad vuestro saber, vuestro tiempo y esfuerzo, y sobre todo vuestro corazón, para ayudar a los demás; sois capaces de reaccionar ante cualquier emergencia, probando siempre que, allá donde haga falta, allá donde se necesite una palabra de aliento o una mano amiga, hay un español que demuestra con obras la grandeza y el alma más profunda de nuestra tierra.

A los servidores públicos

Como también he sido, y soy continuamente, testigo de la labor de tantos servidores públicos que, con una extraordinaria vocación de servicio a la comunidad, garantizan nuestras libertades, atienden nuestros hospitales o educan a nuestros hijos; muchos compatriotas que, dentro y fuera de España, velan por nuestra seguridad, defienden nuestros valores y contribuyen al avance de la ciencia y al enriquecimiento de la cultura. Todos ellos son la imagen de nuestro país y también hacen posible que nuestro Estado funcione y que podamos celebrar un día como hoy.

Todo esto para mí y para todos nosotros, es un motivo para sentirnos auténticamente orgullosos; y también es una razón para la esperanza, porque una sociedad que mantenga estas actitudes, estas convicciones y estos valores no puede tenerle miedo al futuro. Estoy seguro de que nuestra memoria colectiva reservará un lugar de honor en la historia para estos tiempos de sacrificio y abnegación; pero también de generosidad y superación.

Una convivencia ilusionada

Pero tenemos que seguir mirando hacia adelante construyendo nuestro país, construyendo también Europa. Tenemos que esforzarnos, paso a paso, día a día y con espíritu positivo, para que la prosperidad y el bienestar sean la base de una convivencia ilusionada. Y por eso hay varios asuntos a los que, concretamente, quiero referirme esta noche: Es cierto que la crisis ha impuesto grandes sacrificios. Hoy, sin embargo, vivimos con la esperanza de la recuperación que ya hemos iniciado.

Todos deseamos que esa recuperación se consolide, que nos permita además crear mucho más empleo y de calidad, y también corregir tanto las desigualdades derivadas de una crisis tan profunda como la que hemos vivido, como fortalecer, en general, nuestra cohesión social, que es una garantía para asegurar la estabilidad y el equilibrio de nuestra sociedad.

Oportunidades de futuro

En ese sentido, es muy importante para todos que muchas familias puedan recuperar su nivel de vida y que nuestros jóvenes puedan tener oportunidades de futuro, de ilusión, de confianza; que sobre todo las personas más desfavorecidas o más vulnerables tengan la certeza de que no se quedarán en la soledad del camino que España tiene que recorrer en el siglo XXI.

Por otra parte, hemos superado una compleja situación política que conocéis bien. Es importante ahora que en nuestra sociedad se haya recuperado serenidad y que los ciudadanos puedan tener la tranquilidad necesaria para poder llevar a cabo sus proyectos de vida. Como igualmente es esencial, de cara al futuro, que el diálogo y el entendimiento entre los grupos políticos permita preservar e impulsar los consensos básicos para el mejor funcionamiento de nuestra sociedad.

La convivencia exige respeto

Y me gustaría insistir esta noche también en la necesidad de que cuidemos y mejoremos en todo momento nuestra convivencia. Y la convivencia exige siempre, y ante todo, respeto. Respeto y consideración a los demás, a los mayores, entre hombres y mujeres, en los colegios, en el ámbito laboral; respeto al entorno natural que compartimos y que nos sustenta. Respeto y consideración también a las ideas distintas a las nuestras. La intolerancia y la exclusión, la negación del otro o el desprecio al valor de la opinión ajena, no pueden caber en la España de hoy.

Mensaje a Cataluña

Como tampoco son admisibles ni actitudes ni comportamientos que ignoren o desprecien los derechos que tienen y que comparten todos los españoles para la organización de la vida en común. Vulnerar las normas que garantizan nuestra democracia y libertad solo lleva, primero, a tensiones y enfrentamientos estériles que no resuelven nada y, luego, al empobrecimiento moral y material de la sociedad. Porque el progreso, la modernización, el bienestar, requieren siempre de una convivencia democrática basada en el respeto a la Ley, en una voluntad decidida y leal de construir y no de destruir, de engrandecer y no de empequeñecer, de fortalecer y no de debilitar.

Porque ahora es el momento de pensar en la España que queremos para las próximas décadas, que será la de nuestros jóvenes de hoy, y de forjarla con solidez. Y para ello, debemos concentrar nuestras energías en mirar hacia el mundo que nos rodea, y darnos cuenta cabalmente de por dónde va.

Grandes desafíos

Un mundo muy incierto, con grandes desafíos políticos, sociales o en materia de desarrollo y seguridad, por ejemplo. Pero entre ellos, hoy quiero detenerme en los avances de la tecnología que, a escala global, condicionan cada día más nuestras vidas cotidianas.

Vivimos una nueva realidad que ha cambiado la forma de comunicarnos y relacionarnos entre nosotros; de recibir información necesaria para formar nuestra opinión y tomar decisiones; que se ha introducido en nuestras empresas, en nuestras fábricas y en nuestras industrias, transformando los procesos productivos y los empleos, tal y como los conocíamos. Incluso está transformando nuestros colegios, universidades y centros de formación. Nunca antes en la historia de la Humanidad y en un espacio de tiempo tan corto, se habían producido cambios tan grandes.

Algo más profundo

Hoy sabemos que no se trata ya solo de una revolución tecnológica: es algo mucho más profundo. Es un nuevo modelo del mundo que traspasa fronteras, sociedades, generaciones y creencias. En este contexto es evidente que debemos adaptarnos a esa nueva realidad imparable y desarrollar al máximo nuestras habilidades para actuar con éxito en la ciencia, en la economía o en la cultura, también en la industria y en la seguridad; pero preservando siempre los valores humanos que nos identifican y nos definen. No debemos esperar a que esa nueva realidad se imponga sobre nosotros; tengamos en cambio, la fuerza y el empuje suficientes como país para anticiparnos y asumir el protagonismo necesario en la nueva era que se abre ante nosotros.

La educación, clave esencial

Y en esa tarea la educación es -y será sin duda- la clave esencial. Una educación que asegure y actualice permanentemente nuestros conocimientos; pero que también forme en lenguas y en cultura; en civismo y en valores; que prepare a nuestros jóvenes para ser ciudadanos de este nuevo mundo más libres y más capaces y que sepan aprovechar la experiencia de nuestros mayores. Una educación que fomente la investigación, impulse la innovación, promueva la creatividad y el espíritu emprendedor como rasgos y exigencias de la sociedad del futuro, que es ya la sociedad de nuestros días.

No quisiera ocupar durante más tiempo vuestra atención en una noche que debe ser de celebración familiar; aunque no quiero terminar sin deciros que creo sinceramente en una España consciente, solidaria, firme en sus valores, alejada del pesimismo, de la desilusión o el desencanto; creo en una España decidida a superar las dificultades que, aunque grandes, son también vencibles.Y no tengo duda de que seremos capaces de superarlas si entendemos que ya no vivimos tiempos para encerrarnos en nosotros mismos, sino para abrirnos al mundo; si tenemos claro que no lo son tampoco para fracturas, para divisiones internas, sino para poner el acento en aquello que nos une, construyendo sobre nuestra diversidad; son tiempos para profundizar en una España de brazos abiertos y manos tendidas, donde nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradas.

Tiempos, en fin, en los que tenemos motivos y razones más que poderosas para la unión, para trabajar todos juntos, desde cualquier lugar de nuestro gran país, con ilusión, con ideales y con proyectos para la mejor España.

Así lo siento y así lo creo. Y con esa profunda convicción os deseo, en esta noche a todos y a cada uno de vosotros y a vuestras familias, una muy feliz Navidad. Eguberri on / Bon Nadal / Boas festas. Buenas noches. Y Feliz y próspero 2017».

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.