Pujol invirtió su fortuna en una empresa de tortitas

pujol-ferrusola

Cuando Jordi Pujol Ferrusola se hizo cargo de la gestión de la deixa o el legado que Florenci Pujol dejó a sus siete nietos y a su nuera, Marta Ferrusola, a principios de la década de los 90, se marcó como objetivo aumentar el dinero que tenía la familia para así poder repartir más, según explicó él mismo en su declaración ante el juez José de la Mata hace unas semanas.

Por eso, además de seguir con la compra de láminas financieras de titularidad opaca, que después vendía o cobraba a su vencimiento, se dedicó a realizar inversiones en empresas con el dinero del legado que estaba en cuentas en Andorra. Es el caso de la sociedad mexicana Minsa, dedicada a la elaboración de la harina de maíz industrializada y productos relacionados o, como aseguró el primogénito del ex presidente de la Generalitat ante el juez, «es una empresa de harinas y tortitas maíz».

En una de las cuentas de Andorra en las que Jordi Pujol Ferrusola gestionaba el legado hay una salida de 1,7 millones de dólares a Minsa. «El propietario era en aquel momento Raymundo Gómez, un mexicano de Guadalajara que fue senador por el PRI», explica el procesado, quien detalla que lo conoció en 1997, un año después de su llegada a este país.

En su declaración afirmó que el propio Gómez le propuso esta inversión ya que pensaba sacar a bolsa esta compañía y, además, Jordi Pujol Ferrusola vio «opción de ganar dinero». De esta forma justificó ante el magistrado la transferencia.

De la Mata preguntó entonces si esta operación se hizo con dinero del legado, igual que la mayoría de los movimientos que aparecen en las cuentas de Andorra analizadas. Jordi Pujol Ferrusola detalló que «es el dinero de la deixa el que invierto en Minsa» y explicó que al principio de gestionar el legado familiar realizó compra-venta de láminas financieras pero llegó un momento en que «este producto empezó a decaer el interés así como el beneficio que te podía dar».

Por eso, el primogénito del ex president de la Generalitat explicó que comenzó a buscar otras formas de incrementar la fortuna, por medio de estas inversiones en industrias concretas, como el caso de Minsa u otras sociedades y «más adelante en productos estructurados».

Pujol Ferrusola confirmó que todas las operaciones relacionadas con las cuentas en Andorra «hasta que dejé de repartir la deixa en 2004» tienen que ver con el legado. «Luego ya es una operativa única y exclusivamente mía», detalló el investigado.

Pese a esta inversión, el grueso de los negocios de Jordi Pujol Ferrusola en México tuvieron lugar cuando su padre dejó la Generalitat en 2003. Tiene contactos por lazos familiares, ya que su hija mayor está casado con el hijo de un importante empresario mientras que una hermana del primogénito, Marta Pujol, también está casada con un mexicano.

Entre los negocios que Jordi Pujol Ferrusola inició en este país está un lujoso complejo turístico en Acapulco junto con otros socios -incluso hay imágenes de la familia Pujol en la inauguración de 2009- que acabó en fracaso, por lo que tuvieron que venderlo. Además, el primogénito del ex presidente intentó mediar para que empresarios españoles consiguiesen contratos en México, como indican los trabajos por asesoría que facturó al grupo GBI Serveis en 2010 o a Emte, propiedad de la familia Sumarroca.

La Fiscalía sospecha que estos pagos servirían para encubrir comisiones presuntamente ilegales. Hace casi un año, en su declaración como imputado ante el Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona, Jordi Pujol Ferrusola explicó que los 140 millones de pesetas -unos 840.000 euros ahora- que supuestamente proceden del legado de su abuelo se multiplicaron por 10 en dos décadas.

En el año 2000, cuando vencieron los últimos productos financieros opacos en los que estaba invertido el dinero -aunque aún hubo un último reparto en 2004 según explicó al juez de la Mata-, los ocho beneficiarios de la familia Pujol se habían repartido más de 8,5 millones de euros.

Sobre el origen del dinero, el primogénito del ex presidente Jordi Pujol ha repetido la misma versión en sus declaraciones ante el Juzgado de Instrucción y la Audiencia Nacional, la misma que siempre han dado los miembros de la familia: que fue un «legado» de Florenci Pujol ya que les quería dejar «un rincón» o «una hucha» para asegurar su futuro ante la incertidumbre de la carrera política del entonces recién nombrado presidente del Govern, Jordi Pujol.

>>>>>  Jordi Pujol 'amenaza' al Estado: si va a la cárcel, publicará un dossier que hará caer la democracia

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.