
En las últimas 72 horas, intentan boicotear la edición de Mediterráneo Digital lanzando una serie de indiscriminados ataques informáticos contra nuestro servidor. Nos disparan por tierra, mar y aire. Los tolerantes del pensamiento único, una vez más, vuelven desgraciadamente a la primera plana de nuestra actualidad informativa.
Abríamos hace apenas unos días nuestra carta editorial denunciando públicamente y en voz alta las malas artes y todavía peores formas con la que los tolerantes de izquierda y derecha suelen obsequiar, por sistema y como modus operandi habitual, a todos aquellos que no tenemos la infinita fortuna de estar en su línea ideológica de pensamiento.
La verdad incómoda, la denuncia de la corrupción y el mal proceder de los que gobiernan y de aquellos que intentan usurparles la silla por lo civil o por lo criminal para colocar sus todavía más insufribles y humeantes posaderas en la pole position de las siempre tentadoras esferas de poder, es tan perseguida en estos días de nuestra falsa y podrida democracia como la injuria y el desacato permanente del calumnia que algo queda. Hay que silenciar y guardar bajo las alfombras las vergüenzas de unos y otros, cueste lo que cueste... y sea al precio que sea.
En las últimas 72 horas, Mediterráneo Digital ha sufrido una oleada de indiscriminados ataques informáticos que, intentándose colar por los servidores y cableados de las nuevas tecnologías, juegan a usurparle el puesto y llevar a los procederes del siglo XXI las peores formas con que operaban los inquisidores en los siglos más negros de nuestra historia reciente: callar al incómodo, silenciar a aquel que denuncia, el siempre fácil de matar al mensajero.
Señores, mal que les pese, lamentamos ser la mosca cojonera de este sistema podrido hasta las trancas. Nacimos con el objetivo de llevar a las primeras planas de la actualidad la verdad incómoda, guiar hasta las esferas de la información digital a los viejos y ya caducos métodos del periodismo de investigación de antaño. Brindar a los lectores castellanohablantes de nuestro país un medio mordaz, sin ataduras y completamente desacomplejado del que (por desgracia) tan faltos andamos en estos adoctrinados tiempos de pensamiento único. La independencia, nuestra inquebrantable e innegociable vara de medir permanente. Vimos la luz izando la incorrección política por bandera y caeremos con las botas puestas. Se puede ganar o perder una batalla, pero lo que nunca haremos será traicionar a nuestra propia esencia.
Podrán atacarnos una y mil veces; podrán amenazarnos. Nos van a intentar torpedear y fagocitar, por tierra, mar y aire, por activa y por pasiva, cueste lo que cueste... y sea al precio que sea. Si les somos sinceros, ya contábamos con ello cuando iniciamos ésta loca aventura informativa hace ahora apenas unos meses. Si nos disparan, si nos intentan hacer callar, si pretenden amordazarnos, es un síntoma inequívoco y puntual de que estamos haciendo bien nuestro trabajo. Como decía el siempre sabio y recurrido refranero castizo, ladran, luego cabalgamos.
Señores, afilen bien sus armas. Dispárenos y utilicen toda su artillería contra nosotros. Van a necesitar muchísimas horas y toda su destreza para poder taparnos la boca. Pocos cañones hay tan poderosos en la vida como el siempre en peligro de extinción poder de una pluma bien afilada. Nuestro compromiso con la verdad y la independencia informativa, un valor que no está en la mesa de negociación. Ya nos lo recordaba el siempre grande y quizás nunca en su justa medida valorado Don Jacinto Benavente: "El enemigo sólo comienza a ser temible cuando empieza a tener razón".
Con Mediterráneo Digital, a los tolerantes de nuestra pseudo-democracia les ha salido, y con perdón de los más puristas, un inmenso y gigantesco grano de pus en el culo. Abróchense los cinturones. Seguro, nos vamos a divertir...









Comentarios
A ver cuando estos sociatas o peperos han proporcionado algo así , la compra de un piso por la diecisieteava del sueldo a la población. Los rojos y los azules son una lacra a extinguir, viva los ciudadanos machacados por los partidos/mafia.
Un abrazo.
Creo que vivimos en un país en el que la libertad de expresión está por encima de todo y de todos... Mucho más si está contrastada.
Si algo te honra, a ti y a tu publicación es, precisamente, eso. No es la primera vez que te lo digo y... no será la última.
No cambies. Di lo que piensas. Piensa lo que dices.
Y no sólo triunfarás... sino que le harás un favor a tus lectores.
La verdad por encima de todo.
Un abrazo.
Oscar Quirós
Un abrazo.
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