• Portada
  • España
  • Opinión
      • Alejo Vidal-Quadras

        Alejo Vidal-Quadras

        
        IMAGE
        Alejo Vidal-Quadras
        Independencia: ¡sálvese quién pueda!
        Lunes, 17 Julio 2017
        En su extenso, ocasionalmente lírico y políticamente ambicioso discurso ante las dos Cámaras reunidas en Congreso en...
      • Alejandro Cao de Benós

        Alejandro Cao de Benós

        
        IMAGE
        Alejandro Cao de Benós
        El superhéroe americano
        Domingo, 22 Enero 2017
        El robo como deporte es algo habitual en España y otros países. Recuerdo un funcionario del Ministerio de Asuntos...
      • Andrés Santo

        Andrés Santo

        
        IMAGE
        Andrés Santo
        La encrucijada del PSOE
        Miércoles, 19 Octubre 2016
        La crisis no solo se ha llevado por delante a millones de trabajadores y clases medias en nuestro país, que han...
      • El Aguijón

        El Aguijón

        
        IMAGE
        El Aguijón
        Odiadores profesionales
        Lunes, 02 Enero 2017
        Corría el día 2 de enero de 1492 cuando Isabel I de Castilla, con el apoyo de las tropas aragonesas de Fernando II,...
      • Enrique Area Sacristán

        Enrique Area Sacristán

        
        IMAGE
        Enrique Area Sacristán
        Carta a la ex-Comandante Zaida Cantero
        Miércoles, 05 Abril 2017
        Estimada ex compañera, Comandante Zaida: He leído hoy en prensa que quieres quitar a los "pater", como apoyo...
      • Inma Sequí

        Inma Sequí

        
        IMAGE
        Inma Sequí
        Esta vez las campanas sonaron por ti, Iñaki Ellakuria
        Viernes, 23 Diciembre 2016
        Permite que me ahorre cualquier tipo de cortesía, Iñaki. Entre otras cosas, porque siempre me ha gustado ser...
      • Iñaki Anasagasti

        Iñaki Anasagasti

        
        IMAGE
        Iñaki Anasagasti
        Tener a Juan Carlos cerca, mancha
        Sábado, 01 Julio 2017
        Bueno, pues parece que el Emérito se ha molestado porque no le han invitado al cuarenta aniversario de aquellas...
      • Jordi de la Fuente

        Jordi de la Fuente

        
        IMAGE
        Jordi de la Fuente
        Elecciones: regalando idiotez
        Sábado, 19 Diciembre 2015
        Tan-tan-taaaan, tan-tan-taaaan, tan-tan-tan-tatáááááán... llegan las Navidades, llega la ilusión, llegan las...
      • Jordi Garriga

        Jordi Garriga

        
        IMAGE
        Jordi Garriga
        Patria catalana y latifundio privado
        Jueves, 20 Julio 2017
        Estas dos últimas semanas están siendo interesante porque se está pudiendo visualizar, una vez más, las pocas ganas...
      • Juan Vicente Santacreu

        Juan Vicente Santacreu

        
        IMAGE
        Juan Vicente Santacreu
        Catalanes en La Alpujarra
        Domingo, 09 Julio 2017
        El pasado mes de junio aterrizaron en el pueblo de Órgiva, en plena Alpujarra, un grupo de turistas catalanes de...
      • María Jamardo

        María Jamardo

        
        IMAGE
        María Jamardo
        No aplaudo tu gesto
        Domingo, 17 Enero 2016
        No eres más mujer, ni mejor profesional, porque hayas decidido ser madre.
      • Miguel Bernad

        Miguel Bernad

        
        IMAGE
        Miguel Bernad
        Las turbulencias del ministerio público
        Sábado, 13 Mayo 2017
        A nadie asombra ya que las actuaciones del Ministerio Público en temas que afectan a políticos, sector financiero y...
      • Nacho Toledano

        Nacho Toledano

        
        IMAGE
        Nacho Toledano
        Abogados de secano
        Martes, 11 Julio 2017
        Toda persona puede gestionar públicamente sus procesos como le venga en gana. Toda persona puede exaltar calurosamente...
      • Patricia Malagón

        Patricia Malagón

        
        IMAGE
        Patricia Malagón
        Orwell tenía razón, Andalucía quiere ser un Gran Hermano fiscal
        Miércoles, 05 Julio 2017
        George Orwell escribió entre 1947 y 1948 una de las mejores novelas de todo el siglo XX, '1984'. El escritor...
      • Ricardo Sáenz de Ynestrillas

        Ricardo Sáenz de Ynestrillas

        
        IMAGE
        Ricardo Sáenz de Ynestrillas
        De Fascista a Rojo: Ynestrillas se explica
        Viernes, 21 Agosto 2015
        Cambiar de forma de pensar es legítimo. San Pablo perseguía cristianos hasta la muerte antes de convertirse en uno de...
      • Rubén Navas

        Rubén Navas

        
        IMAGE
        Rubén Navas
        Y se hizo justicia
        Lunes, 22 Mayo 2017
        El domingo 21 fue un día muy largo para muchos militantes como yo. Madrugamos, fuimos de interventores a las mesas...
      • Salvador Sostres

        Salvador Sostres

        
        IMAGE
        Salvador Sostres
        Vuestro 18 de julio
        Martes, 18 Julio 2017
        Quienes sobre todo tendrían que celebrar el día de hoy, 18 de julio, son la izquierda y el catalanismo. Celebrar y...
  • Sucesos
  • Identitarios
  • Sociedad
  • Finanzas
  • Gente y TV
  • MD Sports
  • Humor
  • Sexo
  • Hemeroteca
  • Descuentos

Ni pensamiento único ni disparate

trump-gana

Un fantasma recorre no sólo Europa, sino el mundo, y se llama populismo. Es un fenómeno político, social y estético de trazas inquietantes, proteico, con erupciones incontrolables a la derecha y a la izquierda del mapa ideológico, rupturista, iconoclasta, irracional, abrupto e incompatible con las buenas formas. Sus líderes son personajes variopintos, hombres y mujeres de lenguaje reacio a los matices, provocadores a conciencia, sin tabús ni prevenciones, jugadores de todo o nada, agitadores de bajas pasiones, jinetes de emociones primarias, emisores sin rubor de mentiras flagrantes, de egos gigantescos y prudencia mínima. Donald Trump, Pablo Iglesias, Nigel Farage, Geert Wilders, Marine Le Pen, Nicolás Maduro, figuras broncas, rupturistas, adánicas, que bucean en las zonas oscuras y viscosas del inconsciente de sus conciudadanos pulsando registros ocultos e inconfesables para transformarlos en votantes de sus proclamas delirantes. Cuando un candidato a gobernante en una democracia hace promesas imposibles de cumplir o presenta programas irrealizables caben dos posibilidades, que esté representando un show para consumo de gentes tan indignadas que la irritación les nubla el entendimiento, para una vez en el poder moderar sus planteamientos y actuar con sensatez, como parece que va a suceder en Estados Unidos tras la victoria del lenguaraz magnate inmobiliario que se dispone a ocupar el Despacho Oval, o que realmente abriguen la intención de llevar adelante sus proyectos destructivos y provocar un daño irreversible, como ha sucedido en Venezuela y sin duda le depararía a España una victoria de Podemos.

La historia de Occidente de los dos últimos siglos nos ha enseñado cual es el entorno propicio para la eclosión sulfurosa de este tipo de movimientos arrasadores: la corrupción de las elites, los abusos de los poderosos, las desigualdades escandalosas, la pérdida de valores vertebradores de la sociedad, la imposición a los pueblos de condiciones humillantes e insoportables tras una derrota bélica, la obligada convivencia con extraños de distinta cultura, raza o creencias, las crisis galopantes que sumen a millones de personas en la miseria o cualquier circunstancia o cambio que suscite temor, inseguridad y sentimiento de agravio. Es en este caldo ardiente y fétido que los populistas encuentran su medio propicio y se lanzan sin asomo de escrúpulo alguno a explotar la ira y la frustración, con frecuencia legítimas, de los que corren a agruparse bajo sus banderas con la antorcha en una mano y la pica en la otra. También sabemos por las experiencias pasadas que las soluciones populistas no son tales y que invariablemente dejan las cosas peor de lo que estaban, especialmente para aquellos a los que supuestamente venían a salvar. Sin embargo, la memoria de los humanos es corta, y ya se encargan algunos de falsear los hechos pretéritos o de sepultarlos en el silencio o el olvido.

Un fantasma recorre no sólo Europa, sino el mundo, y se llama populismo. Es un fenómeno político, social y estético de trazas inquietantes, proteico, con erupciones incontrolables a la derecha y a la izquierda del mapa ideológico, rupturista, iconoclasta, irracional, abrupto e incompatible con las buenas formas. Sus líderes son personajes variopintos, hombres y mujeres de lenguaje reacio a los matices, provocadores a conciencia, sin tabús ni prevenciones, jugadores de todo o nada, agitadores de bajas pasiones, jinetes de emociones primarias, emisores sin rubor de mentiras flagrantes, de egos gigantescos y prudencia mínima. Donald Trump, Pablo Iglesias, Nigel Farage, Geert Wilders, Marine Le Pen, Nicolás Maduro, figuras broncas, rupturistas, adánicas, que bucean en las zonas oscuras y viscosas del inconsciente de sus conciudadanos pulsando registros ocultos e inconfesables para transformarlos en votantes de sus proclamas delirantes. Cuando un candidato a gobernante en una democracia hace promesas imposibles de cumplir o presenta programas irrealizables caben dos posibilidades, que esté representando un show para consumo de gentes tan indignadas que la irritación les nubla el entendimiento, para una vez en el poder moderar sus planteamientos y actuar con sensatez, como parece que va a suceder en Estados Unidos tras la victoria del lenguaraz magnate inmobiliario que se dispone a ocupar el Despacho Oval, o que realmente abriguen la intención de llevar adelante sus proyectos destructivos y provocar un daño irreversible, como ha sucedido en Venezuela y sin duda le depararía a España una victoria de Podemos.

La historia de Occidente de los dos últimos siglos nos ha enseñado cual es el entorno propicio para la eclosión sulfurosa de este tipo de movimientos arrasadores: la corrupción de las elites

La historia de Occidente de los dos últimos siglos nos ha enseñado cual es el entorno propicio para la eclosión sulfurosa de este tipo de movimientos arrasadores: la corrupción de las elites, los abusos de los poderosos, las desigualdades escandalosas, la pérdida de valores vertebradores de la sociedad, la imposición a los pueblos de condiciones humillantes e insoportables tras una derrota bélica, la obligada convivencia con extraños de distinta cultura, raza o creencias, las crisis galopantes que sumen a millones de personas en la miseria o cualquier circunstancia o cambio que suscite temor, inseguridad y sentimiento de agravio. Es en este caldo ardiente y fétido que los populistas encuentran su medio propicio y se lanzan sin asomo de escrúpulo alguno a explotar la ira y la frustración, con frecuencia legítimas, de los que corren a agruparse bajo sus banderas con la antorcha en una mano y la pica en la otra. También sabemos por las experiencias pasadas que las soluciones populistas no son tales y que invariablemente dejan las cosas peor de lo que estaban, especialmente para aquellos a los que supuestamente venían a salvar. Sin embargo, la memoria de los humanos es corta, y ya se encargan algunos de falsear los hechos pretéritos o de sepultarlos en el silencio o el olvido.

¿No podemos buscar entre la resignación y el caos un ámbito sereno de análisis racional?

La pregunta crucial en épocas en las que el viento de la demagogia incendiaria sopla con fuerza no es cuál es la causa de la tormenta que levanta los techos, que está clara, sino si existe un espacio para la inteligencia, la objetividad, el rigor y la honradez, que haga de dique frente a la barbarie y que sanee el sistema podrido que la ha despertado. En otras palabras, ¿es irremediable que las dos únicas opciones posibles, como estamos sufriendo en nuestro país desde que estalló la recesión global, sean o el pensamiento único políticamente correcto que encubre la venalidad y la ineficiencia, o el despliegue del odio y la demolición de lo que hay para reemplazarlo por algo todavía peor? ¿No podemos buscar entre la resignación y el caos un ámbito sereno de análisis racional y de exigencia ética que identifique la verdadera naturaleza de los problemas y establezca con el apoyo de la evidencia empírica, el conocimiento probado y la argumentación lógica las líneas de acción para solventarlos? ¿Hay una vida más allá de la pasividad tecnocrática de Rajoy y de la furia subversiva de Monedero?

Sería ingenuo ignorar la dificultad de semejante empresa en tiempos turbulentos como los que padecemos porque es misión casi imposible hacer oír la voz de la razón cuando nos ensordecen el estruendo de la rabia y el ronquido de la inercia. Sin embargo, ese es el único camino que nos puede sacar del marasmo en el que estamos aprisionados y alguien debería intentarlo.

Alejo Vidal-Quadras. Publicado en Vozpópuli

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.