Columnistas de opinión
La espera; por Alfonso Ussía
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- Publicado el Martes, 01 Enero 2013 21:00
- Escrito por Alfonso Ussía

Dicen que las tres cosas más largas del mundo – no hay confirmación científica–, son una tarde de bolos montañeses, el trabuco de Makelele y la hora que separa las once de las doce en la noche de fin de año. Se decía que también un domingo en Londres, pero los domingos en Londres ya no son lo que eran. Los ingleses se han dejado influir por las costumbres del continente y los domingos en Londres se empiezan a parecer a los miércoles. De los bolos sí puedo hablar. Se trata de un deporte prodigioso que en nada se parece a sus parientes de otras regiones y naciones, pero en ocasiones el público envejece por la excesiva prolongación del juego. Más o menos como el crickett. No puedo ofrecer mi opinión acerca del trabuco de Makelele. Me dejo llevar por los chismes de vestuario cuando era jugador del Real Madrid. El adjetivo más prudente que he oído al respecto es «incomensurable». Y sí tengo todos los datos y experiencias para asegurar que los 60 minutos que separan a las once de las doce en la noche de fin de año no cumplen con su rigor habitual. Son las 23:05 de la noche. Aparecen en la pantalla del aparato de televisión dos personajes muy populares que hablan. Hablan una barbaridad y dicen bastantes tonterías, frases hechas y lugares comunes. Después de una larga parrafada, se mira el reloj. Son las 23:06 de la noche. Los minutos parecen de goma, se estiran, juegan con el cronómetro, y colaboran con eficacia en la culminación de las tajadas previas al año nuevo, de tal modo, que al alcanzar milagrosamente las 24 horas, a nadie le importa el suceso. Después de ello, costumbre muy española, se procede a dar el tostón con los cohetes, mientras en algunos hogares se inician las primeras y fuertes discusiones. Es lógico. Hay familias con diferencias entre sus miembros que sólo se reúnen a cenar una vez cada año, en Nochebuena o en Nochevieja. En la tercera copa surgen las ironías o las acusaciones veladas, y en la quinta se lían a mamporros. Son las menos, pero en los servicios de Urgencias de los hospitales saben mucho de las consecuencias de estas celebraciones. Para mí, que las uvas habrían de ingerirse a las 23:30, con el fin de acortar el espacio de riesgo.
"Más muerto que la falange"
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- Publicado el Jueves, 22 Julio 2011 14:04
- Escrito por Ricardo Sáenz de Ynestrillas

En España, tenemos un acervo cultural marcado a sangre y fuego sobre cada huerto y cada solar, sobre cada esquina y cada esquinera, cada hombre y cada hembra, cada arruga de nuestros viejos y cada surco de nuestros caminos. Ese acervo cultural devoto de Frascuelo y de María, de espíritu burlón y de alma inquieta.
Nuestro refranero es rico y siempre, según dicen, acertado. En él España existe, Esa España inferior que ora y bosteza, vieja y tahúr, zaragatera y triste; esa España inferior que ora y embiste cuando se digna usar de la cabeza, y que a falta de otros recursos tira del sabio conocer de los refranes.


