credit
Back Usted está aquí: Inicio Opinión Columnistas de opinión

Columnistas de opinión

La ladrona de libros

ladrona-libros

Si bien una actitud de resistencia frente a un poder tiránico puede revestir múltiples formas lo cierto es que, casi irremediablemente, esa idea de resistencia nos lleva a pensar en luchas heróicas y en sacrificios épicos. Resistir es dinamitar una vía férrea en mitad de la noche y de la niebla. Resistir es alzar ciudades como Varsovia o París en defensa de la Libertad. Resistir es organizar huelgas generales frente a una dictadura, entre el café y el humo de tabaco –las insurrecciones y sus halos románticos- propios de las reuniones clandestinas. Brillantes actuaciones que pasan, directamente y por derecho propio, a convertirse en hitos del esfuerzo humano en la lucha contra la opresión.

Leer más...

El paseíllo

urdangarin-infantas

En general, aquello que desea el estómago no es lo que debería desear la razón. A pesar de que la reacción natural es la visceral, cuando algo nos indigna profundamente es obligado recordar que la civilización se basa en dejar las vísceras a un lado. Sobre todo si hay que juzgar actuaciones delictivas. Es por ello que nunca la víctima debe ser la que imparta justicia, porque la justicia no es el resultado de la ira, sino el equilibrio acordado entre la culpa y el castigo.

Leer más...

Los militares y la política

enrique-area-sacristan

La propensión a considerar superficialmente todo lo que no afecta de modo directo a la vida profesional, hace suponer a los militares que política es cabalmente ese embrollar, zurzir, engañar, urdir trapisondas y prevaricar sin escrúpulo, que, pese a las mejores voluntades, es la circunstancia de la vida política de un Estado en descomposición donde algunas regiones ni siquiera acatan las demandas constitucionales. El militar siente un rechazo hacía todo esto y de rechazo hacía la misma esencia de la verdadera política que no acierta ni siquiera a entrever una aversión profunda y sin recato.

Leer más...

El Estado insaciable

gobierno-rajoy

La salida de la actual recesión pasa en España, entre otras medidas, por una reducción de los costes laborales. En consonancia con esta necesidad, nuestro país ha experimentado en los últimos años una notable contención de los salarios y también por ello el Partido Popular se comprometió en su programa electoral de 2011 a bajar un punto por año las cargas sociales. Sin embargo, el Gobierno ha hecho exactamente lo contrario.

Leer más...

El Don de mandar

generales

El don de persuadir, de arrastrar, de conquistar, en suma, a los hombres, exige, como apunta Jorge Vigón, una gran perspicacia, conocimiento o intuición de las disposiciones variables de nuestros subordinados, la previsión de los efectos que producirán las ordenes por razón de las circunstancias en que han de llegar a estos a quienes van dirigidas, una gran simpatía hacia los ejecutantes y la preocupación de reducir a un mínimo las fatigas y los peligros que su ejecución puede ocasionar. Por eso dice Mayer que si la ciencia del mando es accesible a la mayor parte de los hombres, solo una minoría posee a fondo el arte de hacerse obedecer sin hacer uso de castigos; entendiendo estos como aquellas sanciones leves y graves que se imponen sin acudir a la justicia y al Código Penal.

Leer más...

No es patriotismo, ¡Idiota!

bandera-de-espana-grande

Mis queridos Charlys e idiotas, de entrada soy consciente de la decepción que puede provocar en muchos de mis seguidores "idiotas" el leer mis pensamientos sobre algunos aspectos relacionados con los símbolos nacionales.

Leer más...

Esto no forma parte de la política más que por omisión de deberes; por el Teniente Coronel Enrique Area

pascua-militar

Leo, sin inmutarme, en el Confidencial Digital, que el Ministro ha dado ordenes a sus Generales de que callen en el problema Catalán como si no fuera con ellos, porque es responsabilidad de los políticos. Por poner un ejemplo folclórico del problema, que va más allá de la política, según explicaba Jesús Lainz, la sardana empezó a ser bailada en todas las localidades catalanas como acompañamiento de los actos del catalanismo político y cultural. En un principio, dice, causaba extrañeza entre la población que jamás había tenido conocimiento de su existencia. Ya en tiempos de la II República el escritor Julio Camba explicaba la celebración de la promulgación del Estatuto catalán a ritmo, como no, de sardana: "Hace veinte años, algunos naturales del Ampurdan solían reunirse los domingos para bailar la sardana, y los barceloneses se morían de risa contemplando el espectáculo de su futuro baile nacional".

Leer más...