
Cuando parecía que el histórico Centro Democrático y Social, fundamentalmente y a raíz del aterrizaje del experimentado empresario César Román y su equipo de confianza en el seno de su Ejecutiva de Dirección Nacional, regresaba de una vez por todas a la senda de la cordura y la moderación en sus formas de actuación, y que se iban a abandonar, por fin y de una tacada, definitivamente toda la retahíla de amarillismo y titulares de papel couché que han parecido acompañarle sistemáticamente de manera continuada durante los últimos tiempos, una nueva marejada de fondo amenaza con volver a poner patas arriba el ya de por sí vilipendiado legado del siempre recordado Duque de Suárez.
Y es que si el CDS ha sido portada desde su sonada desvinculación del Partido Popular y posterior refundación a mediados de 2009 ha sido precisamente y de manera fundamental por los numerosos escándalos y diatribas internas que han sacudido las siglas de la histórica formación centrista.
Hace apenas treinta días, en un extenso y documentado reportaje editorial a través de estas mismas páginas, Centro Democrático y Social, crónica de una muerte anunciada, nuestro equipo de redacción daba buena y sufrida cuenta de la larguísima travesía en el desierto que parecía estar condenada a soportar la formación capitaneada por Francisco Cabra.
Ahora, y después del aterrizaje de la nueva camarilla de dirección a mediados del pasado mes de noviembre, parecía que el CDS volvía a encauzarse y a ser noticia por cuestiones que absolutamente nada tienen que ver con la índole más cloaquera de nuestra política... hasta hace apenas unas horas.
Información confidencial: ¿es el CDS un peligrosísimo caballo de Troya?
Según información confidencial a la que ha tenido acceso esta redacción, el nombramiento de la nueva gestora de Madrid ha sido el detonante para volver a encender la mecha de la caja de los truenos de la formación. Las numerosas y tan dispares candidaturas presentadas, las rencillas entre la vieja guardia y los recién llegados y las siempre presentes y más que sospechosas purgas de índole interno han vuelto a aflorar a la superficie con la misma virulencia y putrefacción de formas con la que nos tenían tristemente acostumbrados en los últimos tiempos.
Y es que las depuraciones en el seno del nuevo CDS de Cabra vienen de lejos. No hay más que rebuscar en la hemeroteca para darse cuenta que, en el último año y medio, se cuentan por centenares el número de dimitidos y cesados en el seno de las diferentes federaciones estatales.
¿Qué pasa en el Centro Democrático y Social? ¿Son tantas las corrientes internas que azotan al partido para hacer tambalear constantemente sus cimientos... o es que hay alguien más que interesado dentro de su propio seno de que todo este gran tinglado no funcione?
Mediterráneo Digital ha tenido acceso a información más que confidencial que, una vez corroborada, irá siendo desgranada y sacada a la luz pública en el transcurso de los próximos días. Algo que va a suponer, sin duda, un verdadero terremoto en el panorama actual del centrismo en España.
Ahora, la delicada pelota vuelve a estar una vez más en el tejado de dirección de Francisco Cabra. ¿Qué hará el presidente del nuevo CDS? Se decidirá, de una vez por todas, a hacer borrón y cuenta nueva y a poner el proyecto en manos de la nueva hornada de dirigentes capitaneados por el propio César Román... o seguirá enquistada en la formación la más que sospechosa y siempre presente sombra de tener que lidiar constantemente con un peligrosísimo caballo Troya interno? ¿Qué hay detrás de todo esto para que huela ya tan sospechosamente a podrido?
Las próximas horas, sin duda, se antojan claves. Mediterráneo Digital va a dar la campanada con una información en rigurosa exclusiva que, posiblemente, vuelva a ser portada de los principales titulares de la prensa nacional. ¿Soplan por fin vientos de cambio en el seno de la histórica formación centrista?




